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Lunes, 1 de Octubre de 2.007
Los ayuntamientos de Ibiza rechazan la crítica de los arquitectos sobre la falta de control de las obras
Hace unos días el presidente del Colegio de Arquitectos en las Pitiüses, Antoni
Marí, denunciaba la falta de control de los finales de obra en contraposición a
las estrictas condiciones que marca la Administración en la tramitación de las
licencias. Los ayuntamientos de la isla niegan que sus técnicos no realicen una
supervisión rigurosa de los proyectos de obra antes de certificar que cumplen
las condiciones que marcan los permisos. Sólo el Consistorio de Sant Josep da la
razón a los arquitectos y apunta la necesidad de que se extreme el cuidado del
paisaje.
EIVISSA | EUGENIO RODRÍGUEZ
Los ayuntamientos de la isla de Eivissa, salvo el de Sant Josep, niegan que haya
una falta de control sobre los finales de obra, tal y como denuncia el Colegio
Oficial de Arquitectos en las Pitiüses. El Consell de Eivissa admite que es una
cuestión importante que depende de «la voluntad» de los ayuntamientos y que el
consorcio de disciplina urbanística que la institución quiere impulsar podría
dar solución a la falta de medios de los municipios, según explica el conseller
insular de ordenación del Territorio, Miquel Ramon. El conseller asegura que
confía en que en los próximos presupuestos del Consell se habilite una partida
económica para refozar los departamentos de Urbanismo de los municipios.
El presidente del Colegio de Arquitectos en Eivissa y Formentera, Antoni Marí,
indicó hace unos días a este periódico que la tramitación de una licencia en
suelo rústico está «muy fiscalizada», con la petición de estrictas condiciones
por parte de la Administración, que, según explicó, luego no controla
suficientemente su cumplimiento. En algunos casos, según los arquitectos, ni
siquiera hay una inspección previa antes de conceder el final de obra o bien no
se verifica que se hayan cumplido las medidas incluidas en el proyecto sobre el
cuidado de los elementos etnográficos, por ejemplo, del entorno de la vivienda
construida y que contribuyen a la mejora general del paisaje.
El alcalde de Sant Antoni, José Sala, asegura no estar de acuerdo con la
denuncia de los arquitectos y sostiene que al menos en su municipio «se controla
que una construcción cumpla todas las condiciones que marca la licencia de
obra». «Si no fuera así, alguien no estaría cumpliendo sus obligaciones»,
indica. De todos modos, Sala reconoce que el departamento de Urbanismo de Sant
Antoni tiene «muchas carencias» (todavía no ha contratado a un arquitecto) y que
esta situación puede provocar «problemas», aunque no en las inspecciones previas
a la firma de los finales de obra.
Control riguroso
También opina igual el concejal de Urbanismo de Vila, Vicent Torres, que explica
que el Ayuntamiento dispone de dos personas dedicadas a revisar los finales de
obra. «Uno se encarga del control del espacio público [la urbanización] y otro
de la edificación en sí. Tengo constancia de que son rigurosos en su trabajo»,
dice. Torres muestra su sorpresa por la queja de los arquitectos, al menos en lo
que hace referencia a su municipio. «Desconozco la realidad del resto de
ayuntamientos», apunta. El alcalde de Sant Joan, Antoni Marí, Carraca, también
afirma que en su municipio el control es estricto y que en el caso de que el
resultado final de la obra no coincida con la licencia se exige al promotor «una
modificación de proyecto» antes de darle el visto bueno definitivo.
En cambio, el concejal de Urbanismo de Sant Josep, Josep Antoni Prats, considera
que los arquitectos tienen razón al denunciar la falta de control en los finales
de obra, sobre todo en lo que se refiere al cuidado del paisaje. «Es muy
complicado disponer de un equipo de disciplina urbanística que haga un
seguimiento de las obras y controle el cumplimiento de las medidas paisajísticas
que marca el Consell. Es un problema», reconoce, para añadir acto seguido:
«Habría que buscar la forma para que se controlase algo más esta cuestión».
Por su parte, el alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí, defiende el control que
realizan los servicios técnicos de su Ayuntamiento, aunque admite que se ha
marcado el objetivo de mejorar el cuidado del entorno de las edificaciones,
especialmente en suelo urbano. Marí apunta que no se han detectado problemas en
lo que concierne a proyectos en suelo rústico y opina que el cuidado del entorno
de una obra es una cuestión que concierne a todos, también a los arquitectos,
que, como directores de los proyectos, «pueden controlar su cuidado».
Govern, Consell y ecologistas prefieren recuperar el barco mientras que Fomento,
Medio Ambiente y los Ayuntamientos no se han pronunciado e Iscomar se opone.
EIVISSA | S. PARRA
La ministra Narbona apenas ofreció detalles el pasado martes, en su
comparecencia ante la comisión de Medio Ambiente del Congreso, sobre la comisión
que deberá decidir si se reflota el `Don Pedro´. Pero la titular del Ministerio
de Medio Ambiente ya apuntó cuáles serían sus integrantes. Muchos de ellos ya se
han pronunciado y ya es posible concretar que, al menos un tercio de los votos
posibles, pretenden que el barco abandone su reposo a 40 metros de profundidad
junto a es Daus.
El organismo contará, una vez finalice la descontaminación del pecio (que es el
término fijado por la ministra para constituir la comisión) con la participación
del departamento que dirige Narbona y del Ministerio de Fomento. Además, también
figurarán Iscomar, el Govern, el Consell Insular de Eivissa, los ayuntamientos
afectados y los grupos ecologistas.
Suponiendo que cada uno de los miembros tenga capacidad de voto, que se cite a
los tres consistorios afectados (Vila, Sant Josep y Santa Eulària) y concediendo
a los ecologistas un único representante, hoy por hoy se puede afirmar que de
los nueve votos posibles, ya hay tres seguros a favor de la extracción del buque
y sólo uno de oposición clara a esta medida, si bien ha matizado su posición en
las últimas semanas.
El pasado día 10, la consellera de Interior del Govern, María Ángeles Leciñena,
declaraba públicamente que el Ejecutivo autonómico era partidario de recuperar
el barco aunque reconocía los peligros ambientales que suponía y reclamaba
información de los especialistas.
El Consell Insular se sumaba a esta petición esta misma semana. El conseller de
Medio Ambiente, Albert Prats, anunciaba este viernes que había enviado un
escrito al Gobierno para que reflotara el carguero. La resolución de la máxima
institución insular mostraba el cambio de postura sufrido desde el inicio de la
crisis.
El día 16 de julio, cinco días después del hundimiento, Prats dejaba abierta
cualquier posibilidad, si bien reconocía que los biólogos consideraban la
recuperación del buque como una maniobra peligrosa y que podría causar daños
medioambientales más importantes que los que supondría dejarlo donde está.
Por último, las tres formaciones ecologistas que más se han significado en el
seguimiento del hundimiento (GEN, Greenpeace y Océana) coincidían esta semana en
reclamar que el `Don Pedro´ salga del agua para evitar que se convierta en una
«bomba de relojería».
La única postura clara hasta el momento en contra de reflotar el barco es la del
armador. En repetidas ocasiones, portavoces oficiales han señalado que sería una
medida innecesaria y de enorme coste, si bien en las últimas semanas han
moderado su postura y apuestan por una solución consensuada.
Las claves
Peligro ecológico
Si se respeta el pecio, la corrosión puede hacer que los tóxicos contaminen el
fondo, pero una fractura del casco durante la extracción podría tener efectos
iguales o peores.
La factura
Iscomar ha aceptado cubrir todos los gastos pero ha apuntado sus dudas de que el
reflotamiento sea necesario y deba correr de su cuenta.
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El Parlament aprobará mañana los cambios acordados por PSOE-ExC en las autovías |
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Se prescindirá de la segunda fase del túnel de Sant Rafel y del tramo final de
la carretera del aeropuerto.
Eivissa | J. Ll. Ferrer
El grupo Socialista someterá a votación mañana martes en el Parlament una
proposición no de ley en la que se insta al Govern a concluir la ejecución de
los proyectos de las autovías de Eivissa con los cambios acordados por las
nuevas instituciones ibicencas. Las modificaciones más importantes consisten en
prescindir de la segunda fase del túnel de Sant Rafel y del tramo final de la
autovía del aeropuerto, que sin embargo deberá contar con una conexión de
transición desde la calzada de cuatro carriles a la de dos.
El diputado socialista ibicenco Joan Boned explicó que esta proposición procede
del Govern balear y cuenta con el apoyo de los diputados progresistas ibicencos.
También se solicitará el arreglo de los desperfectos en la autovía de Sant
Antoni para terminar con las habituales inundaciones que se producen en época de
lluvias, así como la construcción de la ronda sur de Sant Antoni. Asimismo, está
previsto acordar la creación de una oficina de atención a los afectados.
«Queremos ratificar la necesidad de corregir los defectos graves que presentan
estas obras y que se finalice y lo que se tiene que finalizar», indicó el
parlamentario.
«Puede haber más»
Preguntado si estas serán todas las modificaciones que se introducirán en el
proyecto de las autovías, Bonet dijo que «puede haber más». «La base es esta;
las modificaciones son ampliables y estas son las mínimas y más necesarias, son
las básicas», agregó.
«Se trata de que una infraestructura que no queríamos pero que se tiene que
utilizar esté en las condiciones más adecuadas», indicó Bonet.
El mismo diputado informó de que todavía no se ha concluido el informe que
elabora el Govern para determinar la conveniencia de mantener o no el
controvertido puente elevado del cruce de Jesús, en la carretera de Santa
Eulària.
«El tema no será si es rentable o no, sino si resuelve o no el problema de
tráfico, porque aquí se ha hecho un paso elevado que no resuelve el problema»,
manifestó. «El informe dirá si esta situación se puede resolver manteniendo el
puente o sin él», añadió el integrante del grupo parlamentario socialista.
El proyecto está valorado en 340.000 euros y se
empezará a ejecutar este mismo año. Se instalará una depuradora biológica para
tratar las aguas residuales.
Sant Joan | Pep Ribas
El Ayuntamiento de Sant Joan implantará un sistema de gestión integral del agua
en las instalaciones deportivas municipales de la carretera de Sant Joan a Sant
Miquel. El proyecto pretende utilizar el caudal de una perforada construida por
el Consistorio para abastecer este complejo, pero sacándole el máximo
rendimiento. Asimismo, se aprovechará el agua de lluvia. La puesta en marcha de
este proyecto permitirá regar el césped artificial del campo de fútbol,
abastecer las duchas y los urinarios y regar los jardines, a la vez que se
evitan las pérdidas de agua.
El proyecto, presupuestado en 340.000 euros, incluye un sistema de depuración
biológica, con el fin de reaprovechar el caudal utilizado en las duchas y
sanitarios del complejo.
Esta iniciativa está incluida en el Plan Insular de Obras y Servicios, por lo
que contará con una ayuda financiera del Consell Insular. Todavía no se ha
adjudicado, aunque el alcalde de Sant Joan, Antoni Marí Marí, Carraca, señaló
que el Ayuntamiento ha iniciado ya contactos con empresas locales para que
presenten ofertas, con el fin de adjudicar la obra por procedimiento negociado.
Los proyectos del mismo plan, correspondientes a mejoras en la zona turística de
Portinatx, ya han sido adjudicados para que acaben antes de la próxima
temporada. Para el relativo a la gestión del agua en el polideportivo el
Consistorio se ha tomado más tiempo y está aún pendiente de adjudicación, aunque
el alcalde asegura que se empezará a ejecutar este año. El proyecto prevé la
ejecución de todas las actuaciones en un plazo de ocho meses naturales.
La ejecución del proyecto supondrá la construcción de la depuradora biológica,
una balsa reguladora para las aguas depuradas, el acondicionamiento de las zonas
verdes con un sistema de riego localizado, dos depósitos para recoger las aguas
pluviales (uno para el campo de fútbol y otro para los tejados) y un depósito
para el agua subterránea, además de la adaptación de otro ya existente.
Asimismo, deberán efectuarse las interconexiones necesarias para el
funcionamiento de todas las instalaciones.
Dispositivos de ahorro
Por otra parte, está prevista la instalación de dispositivos de ahorro de agua
en todos los elementos asociados al consumo, como grifos, duchas, lavabos y
cisternas de WC. Suponen una inversión poco importante, aunque permitirán el
ahorro de un 30 por ciento del agua sanitaria consumida. Se instalarán carteles
informativos para informar sobre las medidas adoptadas para el ahorro de agua.
Con esta actuación se pretende recabar la colaboración de los usuarios del
complejo.
En las futuras instalaciones del complejo polideportivo de Sant Joan deberán
separarse las aguas grises (como las procedentes del regadío del césped
artificial del campo de fútbol) y las aguas negras (las de los WC, cargadas de
nutrientes). Las grises se dirigirán a la depuradora biológica y las negras
deberán pasar previamente por la fosa séptica.
Al diseñar el proyecto se ha tenido en cuenta la escasez de agua de la isla o la
salinización del subsuelo, así como que se trata de un complejo aislado, y se
han aplicado criterios como la reutilización, la higiene pública o el valor
paisajístico.
El proyecto está valorado en 342.445 euros y será
cofinanciado por el Govern balear, que aportará el 75 por ciento. El espacio
también incluirá un mercado de artesanía.
Eivissa | L. F. A.
El parque proyectado en la parcela triangular de 2.500 metros que el
Ayuntamiento de Sant Joan tiene en es Port de Sant Miquel será una realidad
antes del próximo verano. Así lo ha anunciado el alcalde, Antoni Marí, Carraca,
que avanzó que su equipo de gobierno tiene previsto incluir este proyecto en el
presupuesto municipal de 2008, que ya están confeccionando los servicios
económicos municipales.
La ejecución de esta obra supondrá una inversión de 342.445 euros, aunque el
Ayuntamiento espera una aportación del 75 por ciento de parte de la conselleria
de Industria y Comercio del Govern balear. Esta ayuda se enmarca en la política
de apoyo a la artesanía insular, puesto que el nuevo parque público del Port de
Sant Miquel incluirá un espacio destinado a mercadillo de artesanía.
De hecho, esta actividad ya se viene ejerciendo en esta zona turística desde
hace años, pero los vendedores no cuentan con una infraestructura adecuada,
deficiencia que quedará subsanada con la construcción del nuevo parque público.
El proyecto, diseñado por el ingeniero ibicenco Francisco Cardona Roig, fue
presentado al público hace un año por el alcalde de Sant Joan y formó parte de
las promesas electorales de su partido de los últimos comicios municipales.
El nuevo espacio prevé cuatro zonas claramente diferenciadas entre sí, con
diferentes acabados y separadas por muretes. Incluirá una fuente pública, áreas
ajardinadas, bancos, iluminación y se instalarán diferentes elementos
decorativos.
Según el diseño del proyecto, se prevén distintos usos para los diferentes
espacios en que se distribuirá la parcela triangular. Además del apartado que se
destinará a albergar los puestos de venta del mercadillo artesanal, se ha
proyectado una zona de juegos infantiles, otra de lectura, un auditorio para la
celebración de espectáculos y actos festivos provisto del correspondientes
escenario, así como otras instalaciones complementarias.
Elvira Escandell, Antonia Martín e Irene Ripoll,
juntas en `Nohaydosintres´.
EIVISSA | P. R.
La sala Ebusus de Vila abre sus puertas hoy a las 20,30 horas a la exposición de
pintura `Nohaydosintres´, en la que se exhiben cuadros de las pintoras Elvira
Escandell, Antonia Martín e Irene Ripoll. Las dos primeras han participado
anteriormente en muestras individuales y colectivas y el año pasado compartieron
la exposición `Algarabía´, en Sant Antoni. Las tres han recibido formación en el
taller de Orlando Herrera e Irene Ripoll participa actualmente en el taller
Plástika, de Trini Cambrón.
Elvira Escandell trata en esta ocasión temas étnicos y sociales y aporta una
importante muestra de obra sobre papel, en acuarela y lápiz de color, con flores
y otras figuras. En conjunto se consigue una gama de colores muy delicados.
Antonia Martín continúa con sus bodegones, paisajes y figuras definidos con una
pincelada vigorosa. En algunos cuadros ha trabajado con la espátula, lo que
acentúa la sensación de fuerza que transmiten.
Irene Ripoll sorprende con algunas obras de gran formato en las que se abordan
temas de vanguardia por medio de un tratamiento moderno, pero los cuadros están
poblados de objetos y figuras recogidos de forma precisa y con sensación de
suavidad. La exposición se podrá visitar de 17 a 21 horas, hasta el 9 de
octubre.
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