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Noticias Ibiza: Domingo, 14 de Octubre de 2.007
Tarrés centra sus primeros 100 días en la coordinación de políticas municipales
El Consell Insular progresista surgido de las elecciones de mayo alcanzará este
miércoles sus primeros cien días de gestión. Este periodo ha servido para trazar
los ejes generales de las prioridades del nuevo equipo de gobierno:
infraestructuras, coordinación de servicios municipales, transporte público y
sanidad, entre otras cuestiones. Mientras Eivissa pel Canvi se felicita por el
nuevo cambio de talante y en las formas de gobernar, el PP considera que estos
cien días se han caracterizado por la «parálisis, los incumplimientos y la
inoperancia».
Eivissa | Joan Lluís Ferrer
La coalición PSOE-Eivissa pel Canvi (ExC) y su cabeza de lista, Xico Tarrés,
cumplen este miércoles sus primeros cien días en el equipo de gobierno del
Consell Insular de Eivissa. El desbloqueo del proyecto urbanístico Eivissa
Centre, que ya ha sido aprobado definitivamente, y la celebración de dos
reuniones con todos los alcaldes de la isla para coordinar las grandes políticas
insulares representan los principales hitos de este periodo.
La voluntad expresada en el propio discurso de investidura por el presidente,
Xico Tarrés, para contar con la opinión de todos los ayuntamientos cristalizó a
las pocas semanas en una primera reunión con los alcaldes, que no fue dada a
conocer a los medios de comunicación y en la que se esbozaron los principales
ejes de la acción política conjunta: unidad en promoción turística, en urbanismo
y en transporte público, entre otras cuestiones. Más tarde, a finales del mes
pasado, tuvo lugar el segundo encuentro, en el que se corroboró el compromiso
conjunto de terminar con los after hours e implantar un servicio común de
transporte en autocar en la isla.
Autovías
La redefinición de las autovías y la renuncia a terminar aspectos concretos del
proyecto original han sido otra de las prioridades de este mandato. El conseller
Albert Prats, en coordinación con el Govern balear, ha adoptado la decisión de
no concluir el túnel de Sant Rafel y no desdoblar el tramo final de la autovía
del aeropuerto, así como de prescindir de los ramales secundarios proyectados en
esta misma carretera.
Todavía en materia de transporte, esta misma semana se han celebrado dos
reuniones para tratar de aumentar las flotas de taxis temporales para los meses
de verano a partir del próximo año y terminar con la actual escasez de este
servicio.
La firma del convenio de carreteras con el Gobierno central, que ha supuesto una
inyección millonaria a las arcas insulares, constituye otro de los principales
hitos de los primeros cien días, aunque el Partido Popular recuerda que este
acuerdo empezó a ser negociado durante su mandato.
El impulso a la construcción de un nuevo hospital se ha plasmado en la
constitución de una comisión mixta entre el Consell y el Ayuntamiento de Eivissa
para la búsqueda del terreno más adecuado y la concreción de los primeros
trabajos.
Los cien primeros días del Govern balear que preside el socialista Francesc
Antich han servido para poner de manifiesto las discrepancias entre los propios
partidos del Pacto en cuestiones clave, en especial, las relacionadas con
respecto a las decisiones que se toman en relación al territorio. La opción de
continuar con la ubicación en Son Espases como para el nuevo hospital ha marcado
los primeros meses del Ejecutivo de centro izquierda, dejando tocadas sus
relaciones casi desde el principio.
PALMA | VIRGINIA EZA
El acuerdo de inversión estatal, a pesar de mejorar la situación anterior,
tampoco ha sido recibido con entusiasmo por todos los partidos del Pacto. El
Bloc, en concreto, no dudó en criticar el hecho de que Balears siga a la cola en
inversiones per cápita. Las declaraciones del líder de ERC (partido integrado en
el Bloc), Joan Lladó, en contra de la Monarquía, han puesto en una situación
incómoda a sus socios, en especial al PSOE. El enfrentamiento a causa de la Ley
del Suelo presentada por UM ha puesto en evidencia, como mínimo, problemas de
coordinación entre el pacto.
Cuatro cuestiones, con Son Espases a la cabeza, que han servido en sólo cien
días para constatar que el camino de un Govern formado por varios partidos no
será tan fácil como hacían prever las buenas palabras y declaraciones de
intenciones tras la llegada al Govern de PSOE, Bloc y UM. A ellas se añaden
asuntos en los que, sin depender directamente del Govern de Antich, quedan
claras las divergencias.
Sin consenso
Son Espases ha sido el bautizo de fuego para un pacto que comenzó con la promesa
de Antich en su discurso de investidura de iniciar «una nueva etapa de consensos
básicos». Antich pronunciaba este compromiso poco después de anunciar que su
Ejecutivo paralizaría las obras de Son Espases y analizaría la situación «con el
objetivo de construir un nuevo hospital en el solar de Son Dureta». No ha
existido consenso sobre el proyecto de Son Espases, cuya continuidad no fue
aprobada en Consell de Govern al contar con la oposición del Bloc. Fue una
decisión de Antich, precedida de la advertencia del líder del Bloc, Biel
Barceló, de que si se continuaba con Son Espases las relaciones de lealtad entre
el Pacto cambiarían. Una vez adoptada la decisión, dejó claro que en este asunto
al nuevo Govern le ha faltado «decisión y valentía».
El claro enfrentamiento por el futuro hospital no ha provocado la ruptura del
Pacto. Sin embargo, sin tiempo aún para recomponer las buenas relaciones, otro
asunto territorial provocaba de nuevo tensiones: el pasado lunes UM anunciaba, a
espaldas de sus socios, la presentación de su ley del suelo en el Parlament. Al
día siguiente, Antich y el Bloc forzaban a UM a retirar esta iniciativa, de tal
modo que fuera el Govern el que la tramitara como proyecto de ley. Aunque el
asunto se resolvió con rapidez, lo ocurrido pone en entredicho las relaciones y
coordinación en el Pacto. Son Espases ha ralentizado la acción de gobierno en
estos días en los que el Ejecutivo ha debido hacer frente a desastres como la
inundación del metro, el cap de fibló o las declaraciones de Lladó contra la
Monarquía que, según Antich, crean «un problema a todos».
Cien días en los que los problemas destacan sobre las soluciones.
Rechazo del PP, desilusión del Bloc
La presidenta del PP, Rosa Estarás, sostiene que el Govern ha demostrado en
estos meses «falta de firmeza y convicciones» y se ha dedicado «más a sus
desaguisados y peleas internas que al interés de los ciudadanos». En sanidad,
«han perdido dos meses con Son Espases para acabar haciendo el proyecto del PP,
en una decisión que Antich ha debido adoptar en solitario mientras sus socios
del Bloc cuestionan la credibilidad y lealtad del Pacto». En cuestiones
territoriales, «Armengol (PSOE) dice que no al segundo cinturón y Pascual (UM)
dice que sí, mientras UM presenta una ley del suelo a espaldas de sus socios del
Bloc». En resumen, «un Govern descoordinado en el que Antich intenta lo
imposible porque el único pegamento del Pacto es atacar al PP y, cuando los
problemas entre los socios se agudizan, es a lo que recurren». Como positivo,
«el aumento de la tarjeta para las pensiones no contributivas y la política
turística que es la misma que aplico el PP» (más información en página 6).
«Divisiones, normales al principio»
La visión del PSOE es opuesta a la del PP. «Se ha resuelto el problema más grave
que había, el de Son Espases; se ha inventariado la situación de la Comunitat,
con 3.000 millones de agujero económico; y se han resuelto un nuevo convenio de
carreteras e inversiones estatales de 2.800 millones para siete años», declaró
el portavoz Antoni Diéguez. Sobre las divisiones en el Pacto, las achaca «a lo
normal en una etapa inicial de un gobierno de coalición, en la que debe haber
ajustes».
«Habrá que pulir cosas»
«Sin contar con Son Espases, le daría al Govern la nota de bien, pero con Son
Espases la calificación sería bastante baja». Para Biel Barceló, líder del PSM,
el balance está marcado por la decisión sobre el futuro hospital, que «ha
afectado a la imagen del Govern» y sobre la cual «ha faltado decisión». Aunque
el Pacto continúa, «no ayuda a las relaciones la manera como se ha llevado este
asunto y habrá que pulir algunas cosas». Por ejemplo, «la presentación de la ley
del suelo por parte de UM ha reflejado una descoordinación que no debe
repetirse». La parte positiva de la balanza: «Se ponen las bases para una serie
de cambios en políticas de educación, cultura, sociales o transporte público» .
EU y el error de Son Espases
Para Eberhard Grosske, de Esquerra Unida, «los primeros cien días están marcados
por la gran equivocación de Son Espases», si bien hay otros «elementos positivos
como la gratuidad de los libros de texto o la protección de Son Real». En su
opinión, el que «a nadie del Pacto le guste lo de Son Espases, aunque hagamos
lecturas distintas, da esperanzas respecto a que se harán muchas cosas que deben
impulsarse»
UM: moderado optimismo
«El balance es moderadamente positivo teniendo en cuenta que tres meses no dan
mucho de sí», opina el portavoz de UM, Bartomeu Vicens. A su juicio, «la
decisión de Son Espases es positiva porque se solucionó en dos meses, tal y como
se dijo» y «ahora hay que empezar con acciones en positivo». Para Vicens «todos
los socios del Pacto tienen voluntad de entendimiento ante las discrepancias».
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El Consell dice que no se podrá evitar que la autovía se inunde hasta que se acaben las obras
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El Govern balear asegura que hay un «sistema de alerta en marcha» preparado para
actuar en caso de necesidad al objeto de garantizar la seguridad del tráfico.
EIVISSA | E. RODRÍGUEZ
El conseller insular de Movilidad y Medio Ambiente, Albert Prats, asegura que
hasta que no se terminen las obras de la autovía del aeropuerto no se podrán
evitar las inundaciones que obligan a cortar algún tramo de la misma. Las
intensas lluvias registradas el viernes obligaron a eliminar el tráfico entre el
enlace de Platja d´en Bossa y el de ses Salines. Prats insiste en que la autovía
aún no está acabada y que hasta que no se finalicen todas las actuaciones
previstas (drenajes y el último tramo hasta el aeropuerto) la situación seguirá
igual. La otra alternativa sería cerrar la carretera hasta que ésta estuviera
acabada, pero el conseller apunta que eso «no es posible», dadas las molestias
que dicha medida provocaría.
De todos modos, Albert Prats apunta que si la autovía se hubiera construido en
superficie, en vez de en trinchera, no habría problemas de inundaciones.
Actualmente, señala el conseller, los drenajes de la vía aún están en fase de
construcción.
Por su parte, la conselleria balear de Vivienda y Obras Públicas coincide con
Albert Prats en que hasta que el proyecto no esté finalizado no se puede evitar
que la carretera se inunde en el caso de que se produzcan fuertes episodios de
lluvia. De todos modos, un portavoz del Ejecutivo autonómico señaló ayer a este
periódico que hay «un sistema de alerta en marcha» preparado para actuar en
cuanto se producen las inundaciones al objeto de garantizar la seguridad del
tráfico.
Peor fue la inundación que se produjo en la última semana de agosto y que obligó
a cerrar un tramo de la autovía durante siete horas después de que cuatro
vehículos quedasen atrapados por el agua junto al hipódromo de Sant Jordi.
Entonces se registraron 28 litros de precipitaciones por metro cuadrado en el
aeropuerto de Eivissa. Las lluvias del viernes alcanzaron los 13 litros por
metro cuadrado, aunque en algunos puntos se produjo en sólo una hora. En todo
caso, el conseller Albert Prats ya anunció que no se ejecutarán más obras de
carreteras en trinchera porque «se crean problemas donde no existen».
La Colla des Broll, de Santa Eulària ha actuado en
el marco de la feria internacional del libro de Fráncfort, que este año ha
tenido como invitada la cultura catalana. La Colla de Labritja, por su parte,
actuó entre el viernes y ayer en dos poblaciones del Vall d´Arán.
EIVISSA | P. R.
El folclore pitiuso ha estado de puente. Estos pasados días, mientras se
celebraba en Eivissa la Mostra Folclòrica organizada por la Colla de Sa Bodega,
otras agrupaciones viajaban fuera de la isla para mostrar el folclore ibicenco.
Por una parte, la de Es Broll, de Santa Eulària, fue la representante ibicenca
en la feria internacional del libro de Fráncfort, que este año ha tenido de
invitada la cultura catalana.
En la feria participaban 35 autores y 17 editoriales de las islas y hubo también
presencia de las artes escénicas, las plásticas y la música. Además de Es Broll,
el cartel de actuaciones en la capital alemana entre el 9 y el 14 de marzo
incluía las de los cantantes Maria del Mar Bonet, Antonia Font y Joan Moll. El
programa estaba financiado por el Govern balear, que al igual que la Generalitat
de Catalunya, hizo un esfuerzo para reforzar la cultura catalana con esta
participación.
Por otra parte, la Colla de Labritja viajó al Vall d´Aràn para devolver un viaje
de intercambio que había hecho a la isla de Eivissa la agrupación folclórica de
Santa Maria de Mitjaràn. El viernes por la noche el grupo ibicenco actuó en el
polideportivo de Salardú y anoche en la plaza de Viella. El alcalde de Sant
Joan, Antoni Marí, Carraca, que tiene dos hijos en la formación folclórica, ha
acompañado a la colla en este viaje.
La I Muestra de vehículos de emisión cero de
Formentera está resultando un éxito por la curiosidad que despiertan los modelos
de bicicletas, motos y coches silenciosos y que no emiten gases.
FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
Bicicletas eléctricas, motos y coches que no emiten gases ni hacen ruido y todo
tipo de inventos para desplazarse que parecen sacados de una película futurista
son algunos de los atractivos de la primera Muestra de vehículos de emisión cero
que se inauguró ayer y continúa hoy en el aparcamiento de sa Senieta, organizada
por el Consell de Formentera.
La exposición se convirtió en una zona de entretenimiento donde el público
probaba los vehículos y hacía partícipe a los demás de las sensaciones
especiales que trasmite un vehículo impulsado con un motor eléctrico. La
impresión es la de moverse sin hacer ruido, como si uno se deslizara sobre el
asfalto sin resistencia. La experiencia la disfrutaron quienes se apuntaron a la
primera etapa del Ecorally que recorrió unos 30 kilómetros, escoltado por la
Guardia Civil y Protección Civil. Hoy está prevista la segunda etapa, que
recorrerá el Parque Natural de ses Salines.
Entre los vehículos eléctricos que se pueden ver hay incluso un microbús para
unas 12 personas, así como minicamionetas que cada vez son más utilizadas por
los servicios de mantenimiento municipales. También había algún prototipo dotado
de placas solares, como un coche con carrocería de madera, finísimos acabados y
de atractiva estética, obra de Josep Mora.
La sensación de la muestra es un nuevo concepto de transporte para las zonas
urbanas, el `Segway´. Un vehículo de dos ruedas que se mueve por la inercia del
cuerpo del conducto e impulsado por un sistema eléctrico cuyas baterías de litio
que ofrecen una autonomía de unos 40 kilómetros, a una velocidad de 20
kilómetros por hora. Este vehículo ya ha sido adquirido por varios municipios
españoles para sus policías locales. Incluso, el presidente de Formentera, Jaume
Ferrer, mostró su interés por estos modelos. Otra actividad de la jornada fue la
charla de la Asociación para la promoción de los vehículos eléctricos y no
contaminantes de España, seguida de la proyección de la película documental
sobre el cambio climático `Una verdad incómoda´, del nuevo Premio Nobel de la
Paz, el político norteamericano Al Gore.
El nuevo Govern progresista intenta superar la
situación económica con inversiones procendentes del Gobierno central y más
deuda.
PALMA | V. EZA
La situación financiera ha supuesto uno de los primeros quebraderos de cabeza
para el nuevo Govern, que se ha encontrado con una deuda heredada del anterior
Ejecutivo del PP de unos 3.000 millones de euros, lo que representa el 6,7% del
PIB de Balears, el doble que en 2003. El nuevo Govern aún está inventariando la
situación de las empresas públicas y las desviaciones presupuestarias. Las
auditorías externas encargadas se trasladarán a la Sindicatura de Comptes para
determinar responsabilidades del equipo del PP.
Ante el preocupante agujero económico, el nuevo equipo de Economía del conseller
Carles Manera empezó a adoptar medidas para actuar en varios frentes inmediatos:
asumir nueva deuda utilizando la denominada golden rule, negociar la inversión
estatal en las islas derivada del nuevo Estatut y cerrar convenios con el
Gobierno central.
El l Gobierno se compromete el 2 de agosto a elevar las inversiones para Balears
el próximo año de acuerdo con el nuevo Estatut. El gran acuerdo de los primeros
cien días del Govern en términos económicos llega en septiembre. El día 21,
Manera rubrica una inversión del Estado para los próximos siete años de 2.800
millones, basándose en el Estatut. Así, Balears recibirá 300 millones de euros y
en los siguientes ejercicios, una media de 400 millones anuales.
No cumple lo esperado
El montante supone una mejoría sobre la situación anterior, aunque de inmediato
llegan los datos que minimizan la importancia de este acuerdo. En la práctica,
Balears seguirá en 2008 a la cola de las autonomías en inversión per cápita. La
presidenta del PP, Rosa Estaràs, sostiene que el Estatut establece que Balears
recibirá la media de lo que se invierte en todo el Estado, lo que supone 600
millones anuales.
Las críticas arrecian cuando Manera dice que renunció a recibir el próximo año
otros 100 millones. Luego, deberá explicar que no se trata de una renuncia, sino
que esta cantidad se recibirá en los años siguientes, ya que el nuevo Govern no
encontró proyectos ya elaborados para proponer a Madrid. El resto de la
decepción procede del propio Estatut. Lejos de contemplar una `inversión
adicional´ estatal, como había transmitido el PP sin que nadie aclarara lo
contrario, el texto estatutario no menciona aportaciones estatales adicionales y
precisa que la inversión en Balears se situará en la media de las comunidades de
régimen común «homogeneizando las actuaciones inversoras», es decir, exceptuando
trenes y carreteras. Estos matices tienen como consecuencia el que la inversión
prevista para el próximo año sea incluso inferior a la proyectada para 2008 en
los presupuestos de 2007.
No obstante, las inversiones estatales no se limitan al desarrollo del Estatut.
En septiembre, el Consejo de Ministros aprueba nuevos convenios de carreteras,
que supondrán una aportación económica por parte de Fomento de 568,6 millones de
euros entre 2007 y 2014. También en materia viaria, el Gobierno se muestra
dispuesto a negociar el pago de al menos una parte del convenio con el anterior
Govern del PP, lo que podría ascender a 244 millones.
Unas de las críticas formuladas por la oposición
de izquierdas durante el anterior mandato del Consell fue la proliferación de
consorcios que dependen de la institución. Sin embargo, durante los primeros
cien días de Xico Tarrés el Consell ha alumbrado un nuevo órgano de este tipo,
dedicado a la gestión de las residencias y demás infraestructuras de servicios
sociales. Este nuevo consorcio se sumará al que ya existía para construir dichas
edificaciones. La Moda Adlib ha sufrido también un cambio en este primer periodo
de Tarrés, ya que por primera vez en su historia pasará a celebrarse en un local
cerrado, en concreto una discoteca. Los progresistas no han cumplido el anuncio
hecho por Tarrés en su discurso de investidura de «revisar, adaptar y ampliar
los horarios de las `escoletes´ infantiles a las necesidades de las familias
trabajadoras». Tampoco se han constituido aún los 20 órganos de participación
ciudadana anunciados para antes de final de este año. | J. Ll. F.
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