Los usuarios de atención social crecen un 64% en Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Josep
Las familias son ya el colectivo que más ayuda solicita, por delante de los inmigrantes. Las peticiones de auxilio económico se han incrementado en más de un 30 por ciento en Sant Josep y Sant Antoni
Los servicios sociales municipales están soportando ya de lleno los efectos de la crisis con un aumento del número de usuarios que solicitan su ayuda principalmente para cubrir las necesidades básicas de la unidad familiar. Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Josep atendieron a 2.943 usuarios en 2007, mientras que el año pasado este número se disparó hasta los 4.834, un 64 por ciento más. Los municipios dan cobertura a necesidades básicas como el alojamiento o la alimentación y ofrecen vales para obtener medicamentos o pagar el recibo de la luz en casos de necesidad.
EIVISSA | ALBERTO FERRER
La crisis económica y las dificultades que han tenido muchos trabajadores para asegurarse el subsidio de desempleo durante todo el invierno ha hecho aumentar de forma espectacular el número de personas que buscan la asistencia de los servicios sociales municipales. Los servicios sociales de Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Josep han pasado de atender 2.943 casos en 2007 a los 4.834 registrados en 2008, lo que representa un aumento del 64 por ciento en un año. La demanda de ayuda económica ha subido más de un 30 por ciento en Sant Josep y Sant Antoni. Las familias se han convertido en el primer colectivo que pide ayuda, seguido de los inmigrantes: cuatro de cada diez usuarios de los servicios sociales el año pasado fueron familias (un total de 1.925).
En el arranque de 2007 se atendieron 29 casos nuevos en los servicios sociales de Sant Antoni. En 2008 la cifra se incrementó hasta los 32 nuevos usuarios, mientras que en el mismo periodo de 2009 se disparó la cifra hasta los 61 nuevos casos, un 50% de aumento. Lo mismo sucede en Santa Eulària -donde se han incrementado los usuarios un 30% en el último año- y Sant Josep, donde sólo en enero de este año se han atendido un 50% más de usuarios que en el mismo mes de 2007.
En Santa Eulària se registraron 417 nuevos casos a lo largo de 2008, de los que 109 correspondían a demandas de cobertura de necesidades de subsistencia, la principal reclamación por detrás de las peticiones de información. Las familias se acercan a las 600 intervenciones, con lo que constituyen el primer colectivo en volumen de demandas, por delante de los inmigrantes, con 167 peticiones de auxilio.
Si en 2007 se atendió a 1.723 casos a través de los servicios sociales de la Villa del Río, en 2008 se superaron los 2.100 casos, un incremento de 33%. En cuanto a las intervenciones realizadas (las entrevistas necesarias para valorar y ordenar las ayudas necesarias a cada caso), se pasó de las 1.746 de 2007 a las 2.333 del año pasado, un 43% más.
Situaciones de necesidad
Del total de demandas de 2008, las relacionadas con las ayudas materiales vinculadas a situaciones de necesidad, epígrafe bajo el que se agrupan los bonos de alimentación o los pagos de recibos de luz, pañales o medicamentos, representaron 335 de las 2.333 demandas registradas. Los servicios sociales de Santa Eulària atendieron 156 peticiones de ayuda económica de pago único y 55 periódicas y 155 peticiones de ayuda a domicilio.
En cuanto a este año, hasta marzo se han registrado 100 nuevos casos de los que 40 corresponden a la cobertura de las necesidades básicas. A esto hay que sumar las 1.936 intervenciones en casos «abiertos» que han seguido generando demandas de servicios este año, de las que 546 se relacionaron con la atención a la subsistencia, que son 10 menos que las registradas en todo el año 2007.
En el siguiente municipio de la isla en número de habitantes, Sant Antoni, también se ha registrado un importante aumento de usuarios, aunque sobre cifras absolutas más bajas. Si a lo largo de 2007 se atendieron 992 usuarios, el año pasado la cifra se elevó hasta los 1.538, de los que 809 eran familias y 409, inmigrantes. Esto supone un incremento del 55%, una tendencia que se mantiene en las mismas cifras en el primer trimestre de 2009.
Curiosamente, en los dos últimos años se abrieron en torno a 220 nuevos expedientes, pero entre un ejercicio y otro se atendió a 600 personas más. Esto se explicaría porque en 2008 solicitaron ayuda personas o familias que ya habían requerido previamente los servicios de la asistencia social, una ayuda que no necesitaron durante el último periodo de bonanza y ahora sí requieren.
En Sant Josep han pasado de 657 usuarios atendidos en 2007 (418 de ellos eran familias) a los 831 de 2008 (con 527 unidades familiares), lo que supone un incremento del 26% en el número de usuarios. La mayor parte de las atenciones se concentraron en el segundo tramo de 2008, con 581 usuarios atendidos del total de 731 intervenciones de todo el año.
El Ayuntamiento de Eivissa, por su parte, declinó facilitar los datos relativos a los servicios sociales porque prepara su presentación para más adelante.
810 nuevos casos en dos años
Los servicios sociales de Santa Eulària atendieron un total de 810 nuevos casos entre el año pasado y el presente. De ellos, el 21,7 por ciento estaban relacionados con la atención a la familia, el 21,5 tenían que ver con la inmigración, el 14,07 por ciento estaban relacionados con la infancia y el 1,6 por ciento, con cuestiones juveniles.
1.538 usuarios en 2008
De los 1.538 usuarios atendidos en 2008 por los servicios sociales de Sant Antoni, 809 eran familias y 409, inmigrantes.
Los turoperadores italianos anuncian «dificultades» para las Pitiüses
Las agencias que trabajan con turismo italiano prevén que las ventas caigan, aunque Eivissa notará más la crisis que Formentera
FORMENTERA | C. CONVALIA
Los turoperadores italianos con delegaciones en Eivissa y Formentera anuncian dificultades en la venta de las camas para esta temporada turística, aunque coinciden en subrayar que dentro de un mes tendrán datos concretos para analizar la evolución de las ventas. La crisis económica mundial es la causa de la bajada del turismo italiano que, con toda probabilidad, se registrará esta temporada tanto en Eivissa como en Formentera. En esta última isla, las previsiones son mejores y las agencias consultadas señalan que «se notará menos».
La referencia más inmediata que barajan los turoperadores es el resultado de la campaña de invierno, con destinos como Canarias, Egipto y el Caribe, y una caída de ventas de 30 por ciento respecto a la anterior temporada. Esa tendencia se reflejará, sin duda, en las ventas para las vacaciones de verano, según afirman los profesionales del sector.
Las agencias no bajan la guardia y se preparan para lanzar ofertas y promociones que animen a sus clientes a contratar vacaciones. Esa será la tónica general de esta campaña, por lo menos en los meses de temporada baja y media. De todas formas, insisten en que todavía es pronto para aventurar la progresión de las ventas, ya que en Italia han salido al mercado hace poco los catálogos, después de la Feria de Milán, aunque algunas agencias no los tienen todavía editados.
Temporada complicada
Miguel Ángel Prats, de Jumbo Tour, en Eivissa, declara: «El catálogo acaba de salir y de momento se ha vendido muy poco, como el pasado año por estas fechas». Los datos que baraja apuntan a que «la temporada será complicada, con muchas ofertas y promociones». Prats señala que esto afectará a todos los sectores que intervienen en el paquete de vacaciones, que deberán ceder económicamente: «Si se lanza una oferta, se tienen que repartir los gastos entre todos», apuntó.
Por su parte, Juan Escandell, de Islamar, que trabaja con Teorema para Formentera, avanza que este turoperador va con retraso respecto a otros años ya que todavía no ha sacado el catálogo al mercado: «La sensación que tenemos es que será una temporada difícil; debemos ser muy cautos. De todas formas todo el mundo coincide que en Formentera la bajada se notará menos». Entre el sector es evidente que las dificultades de financiación que tienen algunos turoperadores que no reciben créditos de los bancos representan otro freno a su actividad.
El Consell crea una Oficina del Paisaje pero renuncia a constituir su propio servicio de disciplina urbanística
El plan de ahorro anunciado por PSOE-ExC no impide poner en marcha un órgano destinado a «catalogar paisajes». La institución renuncia a crear su propio órgano de control de obras ilegales.
EIVISSA | JOAN LLUÍS FERRER
El plan de ahorro de gastos puesto en marcha por el Consell Insular de Eivissa no será obstáculo para la creación de una Oficina del Paisaje, que dependerá de la conselleria de Política Territorial, y que tendrá como objetivo fundamental «el estudio, análisis y catalogación del paisaje de Eivissa». En cambio, el equipo de gobierno ya da por descartada la creación de su propio gabinete de disciplina urbanística para el control de obras ilegales, aunque afirma que sigue trabajando en la constitución de un consorcio insular, con la participación de los ayuntamientos, que tenga la misma finalidad. Sin embargo, todavía no hay fecha para poner en marcha este consorcio.
El secretario general de Presidencia del Consell Insular, Francesc Medina, explicó que la institución «quiere empezar a hacer política paisajística» y, para ello, la nueva oficina «estructurará un sistema de actuación para el desarrollo de políticas que pongan en valor el paisaje por su consideración estética y su valor turístico». De este modo, se emprenderán «sistemas de catalogación del paisaje», cuya función primordial será la de ser tenidos en cuenta en los procesos de elaboración de nuevas normativas urbanísticas en la isla y de futuros planes directores sectoriales. «Para salvaguardar los paisajes hace falta tener sistemas de catalogación», indicó este alto cargo, quien dijo que «progresivamente» la nueva oficina impulsará también sistemas de custodia el territorio, una figura de gestión de fincas.
Medina señaló que esta oficina estará dirigida por un funcionario de la casa y estará formado por personal ya existente en la institución: «En ningún caso habrá nuevos directores generales o cargos de confianza», declaró. De todos modos, admitió que su responsable cobrará algún complemento o plus salarial por dirigir la oficina además de seguir ejerciendo sus demás labores.
Preguntado sobre si está previsto que el Consell también cree un gabinete propio de disciplina urbanística para el control de ilegalidades, respondió: «No se prevé crearlo, porque en el Consell de Alcaldes y en el Plan de Gobierno se apuesta por tener un único ente de disciplina urbanística», que sería el Consorcio Insular de esta materia. Dicho órgano está siendo debatido con los ayuntamientos, pero muchos de ellos se oponen a formar parte del mismo.
«En Mallorca y Menorca funcionan así y es la mejor fórmula», indicó Medina, quien señaló que, de no alcanzarse un acuerdo con los ayuntamientos, «se podría tirar adelante la iniciativa sin todos los municipios». El secretario general de Presidencia afirmó, asimismo, que el Consell no se ha fijado una fecha tope para poner en marcha de este Consorcio con o sin todos los ayuntamientos. «No hay límite de tiempo», señaló.
Al parecer, la creación de este nuevo órgano forma parte de una serie de nuevas actuaciones previstas por el Plan de Gobierno 2007-2011 de la institución, realizado por una empresa privada, y que el Consell todavía no ha dado a conocer en su integridad desde que lo recibió, hace meses.
«Ahora seríamos ministras»
Un imprevisto obligó ayer al grupo de teatro Las Querubinas a suspender la actuación que habían preparado para conmemorar el Día Mundial de la Mujer Trabajadora. En el cartel que las anunciaba explicaban que toda la vida la habían dedicado a trabajar y que por eso, a pesar de dedicarse casi todas ellas más a los nietos que a otra cosa, querían unirse a la lucha por la igualdad de la mujer en un día tan señalado.
EIVISSA | MARTA TORRES
Y es que tienen muy claro que todavía hay muchas desigualdades entre ellos y ellas. «Hay muchas más abuelas guardería que abuelos guardería», comenta Luz Divina Cuenar poco antes de que se suspenda la actuación en el Hogar Eivissa. El resto, repasando los textos y canciones, asiente. No están todas. Son quince, aunque tres (Anita, Antonia y Catalineta) han dejado el grupo temporalmente porque no están pasando una buena época, explican sus compañeras. De las doce restantes sólo seis podían actuar ayer: Luz Divina Cuénar, Pilar Iniesta, Pepa Sánchez, María Luz López, Consuelo Calbet y María Dolores Corderas.
Todas ellas saben muy bien lo que es ser mujeres trabajadoras. La mayoría tuvieron su primer empleo antes incluso de cumplir los diez años. Algunas están a punto de jubilarse, otras ya lo han hecho y las menos siguen teniendo «sus cosillas» con las que salen adelante.
Pepa Sánchez comenzó a trabajar a los ocho años y se jubiló hace menos de un año. «En julio», apunta. Han pasado ocho meses y confiesa que todavía se siente «perdida» a pesar de todas las actividades con las que llena su tiempo. Dolores Corderas cumple los 65 este mismo mes y aunque de su trabajo como administrativa se retiró hace un tiempo, afirma que de lo que no se jubilará es de su trabajo como profesora de teatro. «Eso sí que no», repite. Consuelo Calbet afirma que su trabajo ha sido «criar a seis hijos», cuidar de sus padres y ahora también de sus nietos. «El de ama de casa es el trabajo más esclavo y más duro, aunque no se tenga en cuenta», apunta Luz Divina.
Su homónima, María Luz, ha pasado buena parte de su vida, 32 años, como auxiliar de enfermería en el hospital Can Misses. «He estado 18 años en quirófano y también en Maternidad. Me gustaba mucho mi trabajo, tanto, que mi hijo ahora es celador», destaca. Pilar, como muchas mujeres de su generación, dejó de trabajar cuando se casó. Su primer empleo fue en una fábrica de su Barcelona natal y luego, ya en casa al cargo de los niños, siguió teniendo sus ingresos. «Cosía en casa o limpiaba», afirma. De hecho, todavía echa algunas horas como limpiadora. Luz Divina tiene 73 años y lleva trabajando desde los nueve, cuando salió de casa de sus padres. Ha sido cocinera y niñera y en estos momentos cuida chalets en Eivissa.
Todas ellas suspiran melancólicas cuando hablan de la situación en la que se encuentran las mujeres ahora. «Queda mucho por hacer, pero las cosas han cambiado a mejor», señalan como si fueran una sola voz. «Con las condiciones que han tenido las nuevas generaciones de estudios y oportunidades laborales ahora seríamos ministras», apunta emocionada Consuelo, que se ha inscrito en tantos talleres y cursos en un intento de recuperar el tiempo que es imposible reproducir la lista. «Mi asignatura pendiente es el inglés», concluye.
En el gimnasio del Hogar Eivissa, poco antes de que se suspenda la función, escuchan el poema ´La mujer´, de Anita Sans, una de Las Querubinas, con el que todas ellas se sienten identificadas: «Ser mujer, ¡qué dura carga! Desde niña, mano dura. Antes la escoba que el lápiz. Mientras el hermano duerme, la niña limpia la casa, aprende a ser buena esposa. Pulcra, pura y hacendosa. Ser mujer, ´¡qué dura carga! Mantenerte hasta la muerte limpia, pura y guapa». «Así era en nuestra generación», lamentan.
Voluntad, esfuerzo y sacrificio
Los bomberos del Parque Insular destacan su pasión por esta profesión que, pese a ser muy dura, tiene como recompensa que está destinada a ayudar a quienes se encuentran en peligro
EIVISSA | N. G. G.
Cada día acuden a trabajar conscientes de que de ellos depende, en muchas ocasiones, la vida de personas en situaciones de riesgo. «Lo que más me gusta es poder ayudar a la gente, echarles una mano cuando hace falta», asegura Carlos Siscar, de 27 años. «¿Lo peor? Que a veces no podemos hacer todo lo que quisiéramos. A veces se nos muere gente y esa es la parte negra de la profesión», lamenta Bruno Roig, de 48 años.
Bruno y Carlos son dos de los 38 efectivos que conforman la actual plantilla del Parque Insular de Bomberos de Eivissa. Pertenecen a dos generaciones muy diferentes: el primero llegó a la profesión en las primeras oposiciones que se hicieron en la isla hace ya casi 28 años; el segundo está en el parque desde hace tan sólo dos y medio. Les separa sobre todo la experiencia -«con dos años somos un poco novatos», reconoce Siscar-, pero comparten un trabajo en el que «ningún día es igual y siempre hay que enfrentarse a retos diferentes», apunta Roig.
«Es el mejor empleo que he tenido en la vida. Me gustaba todo», comenta Vicente Guasch, un bombero con 22 años de experiencia y ya jubilado. «Tengo la suerte de trabajar en una cosa que me gusta y encima me pagan», coincide Juan Roig, que lleva 25 años dedicándose a esto.
Las cosas han cambiado desde que ambos comenzaron, cuando sólo había cuatro bomberos y un par de vehículos. Pero no tanto como sería necesario: «Cuando empezamos éramos tres en un turno y en 28 años hemos subido cuatro personas, aunque la isla ha subido mucho más de población», reivindica Bruno Roig. También ha progresado la preparación: «Ahora hay más formación, academias que te enseñan la profesión. Nosotros tuvimos que aprenderla sobre la marcha», añade.
No obstante, hablando con ellos se comprueba que las ganas de trabajar permanecen intactas. Los veteranos, a pesar de eso, tienen algunos consejos que dar: «Es cuestión de mucha voluntad y sacrificio», considera Vicente Guasch. Jaime Canales, que ya ha dedicado la mitad de sus 50 años de vida a esta profesión, cree que deben trabajar de bomberos porque «les gusta» y no por el dinero. «Nosotros empezamos con una ilusión, creando una cosa; ellos la han encontrado ya hecha y lo que tienen que hacer es continuarla y mejorarla», afirma Juan Roig.
Su profesión exige trabajo y dedicación. A Juan Roig su tío, también bombero, le decía que no se dedicara a esto porque los horarios no eran muy compatibles con la familia, pero todos se adaptan. «Me casé con mi primera novia y ya sabía a qué me dedicaba. Ella se ha acostumbrado», dice Bruno Roig, quien añade: «De momento va bien porque he vuelto cada vez».
Saben las dificultades y la dureza de las situaciones que viven, pero siguen adelante. «Contrariamente a lo que se pueda pensar, los grandes incendios se te van de la cabeza y lo más duradero son los pequeños detalles», explica Roig, quien asegura que a él lo que más le ha marcado, como a Juan Roig, son los accidentes con niños fallecidos. Sobre el riesgo que ellos mismos corren, sin embargo, apenas hablan: «Lo piensas después», asegura Juan Roig.
Una jornada laboral
Los bomberos hacen guardias de 24 horas: arreglan los equipos y desayunan; realizan mantenimiento del material, limpieza de garajes y de camiones y prácticas; preparan la comida, comen y descansan; pasan la tarde de entrenamientos hasta que llega la hora de la ducha, la cena e irse a dormir.
Una gincana por la igualdad
Freír un huevo, cambiar los pañales a un bebé, reparar un enchufe o cambiar la rueda de un coche fueron algunas de las pruebas que superaron con más o menos éxito la veintena de jóvenes que ayer por la mañana participaron en Santa Eulària en la gincana por la igualdad organizada con motivo del Día Internacional de la Mujer. El Ayuntamiento incluyó también en el programa una obra de teatro y un coloquio sobre el tema, entre otras actividades.
SANTA EULÀRIA | J. LL. F.
Pasar de las palabras a los hechos en materia de igualdad entre hombres y mujeres era el reto de la original gincana organizada ayer en Santa Eulària por el Ayuntamiento de esta localidad, con el objeto de someter a los participantes a una serie de pruebas en los que se entremezclaban roles tradicionalmente asignados a la mujer y al hombre.
En varios puntos del casco urbano se habían instalado los controles para realizar las diferentes pruebas. En uno de ellos, los participantes -todos ellos, jóvenes estudiantes de ESO- debían cambiar los pañales de un bebé, en otro tenían que superar la hazaña de freír un huevo, mientras que en otra zona debían superar con éxito la reparación de un enchufe. No se detenían aquí las pruebas, puesto que chicos y chicas indistintamente debían cambiar la rueda de un coche y coser de manera satisfactoria un botón en un camisa, así como planchar una prenda. Cada uno de estos cometidos era desempeñado por una pareja, que debía realizarlas todas en el menor tiempo posible.
En el Passeig de s´Alamera se había instalado el punto de partida y allí, como primer examen, los participantes tenían que identificar correctamente las fotos de una quincena de mujeres ilustres de la historia que aparecían pegadas en un panel. No todos acertaron a poner bien el nombre sobre las imágenes de Dolores Ibárruri, La Pasionaria; Madame Curie, Valentina Thereskova, Eva Perón o Juana de Arco, entre otras. Al lado, un tendedero con prendas hechas en cartulina servía para que los ciudadanos escribieran en ellos sus sugerencias para un mundo más igualitario entre hombres y mujeres.
Esta era la primera vez que el Ayuntamiento de Santa Eulària confeccionaba un programa de actos para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y, aparte de este acto, hubo también una representación teatral, ´Yo soñaba´, escenificada por alumnos del instituto Xarc en el Punt Jove de Santa Eulària.
Más dirigido a los adultos, la cuentacuentos Encarna de las Heras pronunció un monólogo a las siete sobre la desigualdad y sus consecuencias. A las ocho, en el salón de plenos del Ayuntamiento, un coloquio con varios ponentes abordó la cuestión ¿Hay igualdad entre hombres y mujeres?.
Las coordinadoras municipales de Juventud y Servicios Sociales, respectivamente, Sandra Ferrer y Lali Guasch, expresaron su satisfacción por la buena acogida que tuvo la primera edición de esta jornada, que les anima a volver a organizarla en años sucesivos.
Anunciado e incumplido por Pilar Costa, Palau y Tarrés
EIVISSA | J. LL. F.
La primera vez que el Consell Insular anunció la creación de un gabinete de disciplina urbanística propio fue bajo el mandato de Pilar Costa como presidenta y Josep Marí Ribas, Agustinet, como conseller de Urbanismo, entre 1999 y 2003. Dicho órgano iba a estar dotado de personal específico para atender y resolver denuncias de obras ilegales, y también tenía que contar con medios materiales para este fin. Sin embargo, el mandato de dicho equipo de gobierno finalizó sin que llegara a hacerse realidad este nuevo departamento.
Aunque más tímidamente y sin demasiada insistencia, el gobierno de Pere Palau (2003-2007) siguió considerando necesaria una oficina de tales características, pero nunca llegó a materializarse.
La creación de un gabinete de disciplina urbanística reapareció como objetivo prioritario al tomar posesión del cargo de presidente el progresista Xico Tarrés, en 2007, con Miquel Ramon como conseller de Urbanismo. Al parecer, la grave situación económica del Consell, así como la crisis económica general, han sido los principales motivos para ir renunciando progresivamente a este servicio. En su lugar, el Consell defiende ahora la creación de un Consorcio Insular de Disciplina Urbanística, con el acuerdo de todos los ayuntamientos, tal y como se ha hecho en Mallorca y Menorca. Sin embargo, varios consistorios municipales han expresado su oposición a esta fórmula, por lo que, diez años después de ser formulada, esta promesa sigue sin ser realidad. (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas
