La producción de residuos en las Pitiüses cae un 20% en el primer trimestre por la crisis
El año pasado ya se produjo un descenso del 11,2 por ciento de la cantidad de desechos que entraron en el vertedero de Ca na Putxa. El Consell atribuye esta bajada a la disminución del consumo de los ciudadanos
Durante los tres primeros meses de este año se ha producido una bajada del 20 por ciento en la cantidad de basura que generan los ciudadanos de las Pitiüses, según los datos del vertedero. El conseller de Medio Ambiente, Albert Prats, atribuye esta caída a la disminución del consumo a causa de la crisis económica. Prats asegura que la Fundació Deixalles también ha constatado un descenso de la recogida de muebles y materiales voluminosos. «Ahora la gente aprovecha más este tipo de cosas antes de cambiarlas», explica. Durante 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis, ya se produjo una caída del 11,2 por ciento de residuos.
EIVISSA | EUGENIO RODRÍGUEZ
La crisis económica también está condicionando una reducción de los residuos que produce la población de las Pitiüses, según los datos de actividad del vertedero de Ca na Putxa del primer trimestre de 2009 y de los últimos años. Durante 2008 ya se produjo una bajada generalizada de las cifras de entrada de residuos en el vertedero, del 11,2 por ciento, cuando en condiciones normales la actividad de estas instalaciones crece cada año debido al incremento de población.
Así, en 2008 en Ca na Putxa entraron 141.230 toneladas de residuos (las bolsas de basura, voluminosos, posidonia, material inerte y restos de poda y posidonia), cuando el balance de 2007 alcanzó las 159.206,6 toneladas (en ambos casos no se incluye el resultado de la recogida selectiva puesto que ésta no acaba en el vertedero) y el de 2006 fue de 156.626,2 toneladas, superior incluso a la cifra del año pasado. El resultado de 2005 fue de 147.488 toneladas.
El conseller insular de Medio Ambiente y Movilidad, Albert Prats, asegura que la bajada generalizada que se produjo el año pasado con respecto a 2007 se debe a la crisis económica. «Hubo una disminución del consumo. Se nota, por ejemplo, en la entrada de voluminosos y aparatos electrónicos. La gente aprovecha más este tipo de cosas antes de cambiarlas», dice el conseller, que señala que hace unos meses los responsables de la Fundació Deixalles también advirtieron de que habían notado una bajada en la recogida de muebles y demás voluminosos.
En lo que llevamos de año, el descenso ha sido más acusado. Hasta marzo han entrado en Ca na Putxa 22.307 toneladas, casi 6.000 menos que en el mismo periodo de 2007 y 2006, lo que supone un descenso del 20 por ciento. La recogida selectiva, con un total de 1.693 toneladas en enero, febrero y marzo de este año, ha bajado sólo cuatro toneladas con respecto a los mismos meses del año pasado. Precisamente, Prats apunta que los técnicos descartan que la reducción de la producción de basura se deba a que los ciudadanos cada vez reciclen más sino a la coyuntura económica. «El consumo de la sociedad va ligado a la producción de basura», reitera.
Arranque ‘oficial’ de la crisis
La producción de residuos sólidos urbanos (las bolsas de basura que se echan a los contenedores) se ha reducido en un 6,7 por ciento hasta marzo, por lo que el mayor descenso registrado se concentra en la recogida de voluminosos, material inerte (construcción) y restos de posidonia y jardinería. En estos tres primeros meses de 2009 se han recogido 5.081 toneladas de este tipo de material, cuando en el mismo periodo de 2008 el resultado fue de 9.686 toneladas. Aunque en este mismo periodo del año pasado la economía ya había entrado en crisis, se podría decir que ésta arrancó de forma ‘oficial’ a partir de las elecciones nacionales de marzo, según señala el propio conseller de Medio Ambiente.
Albert Prats explica que en agosto del año pasado, en el momento de máxima actividad de recogida de residuos, se produjo una caída considerable con respecto al mismo mes del año anterior: el pasado mes de agosto se enviaron al vertedero 15.182.2 toneladas de residuos (incluidos voluminosos, inertes y restos de jardinería), cuando un año antes, en 2007, se recogieron 23.405,7 toneladas, lo que supone una bajada del 35 por ciento.
Juegos, teatro, una carrera nocturna y un concierto con motivo del Eivissa Underground
EIVISSA | REDACCIÓN
Juegos, talleres deportivos y teatrales, una carrera nocturna de 2,8 kilómetros y un concierto fueron algunas de las actividades realizadas anoche en Vila con motivo del programa Eivissa Underground. Las actividades se desarrollaron en el paseo Vara de Rey y comenzaron a las 19 horas, con juegos y talleres deportivos a cargo de la asociación ADIF, talleres teatrales y un show de improvisación. A las 21 horas comenzó la carrera nocturna, en la que se recogían donativos para la citada asociación, y en la que estaba previsto repartir premios y camisetas. La última actividad prevista en la noche era el concierto de ‘I sex my cowen’ a las 21,30 horas.
El nivel de reciclaje sigue bajo mínimos
La recogida selectiva de desechos sigue lejos todavía de los objetivos previstos en el Plan Director Sectorial de Residuos. Sólo el 9,2 por ciento de los residuos producidos por los ciudadanos de las Pitiüses durante el año pasado no llegaron al vertedero porque fueron reciclados previamente. En el año anterior el porcentaje fue del 7,4 por ciento. El Plan Director de Residuos establecía que en el año 2004 sólo debía entrar en el vertedero el 75,4 por ciento del total de basura generada en la isla, puesto que el resto debía ser reciclado. En los tres primeros meses de este año, los ciudadanos de Eivissa y Formentera han lanzado 1.693 toneladas de restos reciclables en los contenedores de color, cuatro toneladas menos que en el mismo periodo de 2007. La recogida selectiva debe aumentar notablemente cuando el Consell construya la planta de triaje prevista. | e. r.
Un hombre golpea varias veces a un amigo en un bar por «ponerse pesado»
La víctima terminó con la cara «toda morada», según fuentes de la Fiscalía. El agresor reconoce los hechos ante el juez y se conforma con una condena solicitada de seis meses de prisión, que quedarán rebajados a cuatro
EIVISSA | N. G. G.
Un hombre ha sido arrestado por golpear a un amigo en el transcurso de una discusión ocurrida cuando ambos estaban en un bar de Eivissa. Según el agresor, pegó al otro hombre porque «se puso pesado», indicaron fuentes de la Fiscalía.
Al parecer, los dos individuos se encontraban en el bar el pasado viernes. Durante la charla que mantenían comenzaron a discutir por motivos no concretados y uno de ellos propinó reiterados golpes al otro, sobre todo en la zona de la cara. «Le dejó la cara morada y el ojo hinchado», aseguraron fuentes de la Fiscalía respecto al estado en el que quedó la víctima.
El agresor, de quien no se han facilitado datos, fue detenido como presunto autor de un delito de lesiones y ayer pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Eivissa. Las mismas fuentes explicaron que reconoció ser autor de la agresión. Según comentó, el otro hombre «se puso pesado, empezaron a pelear y él perdió el control». Sin embargo, desde la Fiscalía incidieron en la gravedad de los daños.
Además, el arrestado indicó que había consumido alcohol, si bien recordaba perfectamente todo lo que había ocurrido, por lo que según la Fiscalía sus facultades no se encontraban mermadas y es completamente responsable sus actos.
Tras prestar declaración ante el juez y la representante del Ministerio Fiscal, esta última solicitó una condena de seis meses de prisión para el detenido por el citado delito de lesiones. Según las fuentes consultadas de la acusación pública, el hombre se conformó y la pena –como ocurre en estos casos– será reducida en un tercio, por lo que finalmente quedará en cuatro meses de cárcel que, si no tiene antecedentes, podrían quedar suspendidos.
Tres heridos al salirse de la vía un coche conducido por una joven ebria
Uno de los ocupantes del turismo fue trasladado al hospital en estado grave
EIVISSA | N. G. G.
Una joven de 18 años ha sido detenida tras conducir ebria y salirse de la vía con el vehículo en el que circulaba, un accidente en el que resultaron heridos los tres ocupantes de este turismo, uno de ellos de carácter grave. No obstante, la chica fue puesta después en libertad a la espera de que se tramiten las correspondientes diligencias, según indicaron fuentes de la Guardia Civil de Tráfico.
El accidente ocurrió alrededor de las 6,50 horas en la carretera de Eivissa a ses Salines. Al parecer, el turismo conducido por la joven, natural de Eivissa, se salió de la calzada por el margen derecho. Aunque las causas no fueron concretadas, dado que se están investigando, las fuentes consultadas señalaron que en el suceso no se vio implicado ningún otro turismo.
En el vehículo accidentado viajaban tres personas y todas ellas resultaron heridas: dos chicas –incluida la conductora– de carácter leve y un joven de 20 años cuyo estado era grave, según las mismas fuentes.
Desde el 061 informaron que una ambulancia trasladó al chico hasta el hospital Can Misses, al tiempo que desde la Guardia Civil de Tráfico aseguraron que las dos jóvenes también fueron llevadas al centro sanitario. Este diario trató ayer sin éxito de contactar con el Ib-Salut para conocer el estado del herido grave.
La conductora fue sometida a una prueba de detección alcohólica y arrojó tasas positivas de 0,55 y 0,56 miligramos por litro de aire espirado. Si bien estas cifras están dentro del margen de una sanción administrativa, el hecho de haber tenido un accidente ya eleva lo ocurrido al grado de un delito, señalaron desde la Guardia Civil. Estas fuentes añadieron que ahora corresponde al juzgado abrir las correspondientes diligencias.
Un ascua de la quema de restos de poda inicia un fuego en una palmera en Cala Llonga
EIVISSA | N. G. G.
Una palmera ardió ayer en Cala Llonga después de que un ascua de una quema de restos de poda que se estaba haciendo en las proximidades saltara y prendiera en la parte seca del árbol, según informaron ayer fuentes del Parque Insular de Bomberos. El aviso del fuego se recibió sobre las 11,40 horas de ayer y hasta el lugar se desplazaron tres bomberos en un vehículo, que sofocaron el fuego. Las mismas fuentes indicaron que la quema que se estaba realizando era muy reducida, ya que se limitaba a un pequeño montón de restos de un par de carretillas.
Los viejos oficios y la rueda del tiempo
Cuando el día declina y las gentes se recogen en sus casas, algunas personas de muy distinta edad y condición han adquirido la encomiable costumbre de reunirse en pequeños locales de nuestros pueblos para, con admirable aplicación, recuperar tradiciones, músicas, canciones y viejos oficios. Unos hacen cestos de mimbre, sombreros de palma y alpargatas de pita y esparto. Otros comentan la letra de una antigua rondalla y en un rincón, algunas mujeres, sentadas en sillas de enea muy bajas y apoyando en mesas escolares sus labores, tambores de bordar y prietos cojines en los que cruzan los bolillos –artesanía de puntes al coixí i a l’agulla–, no levantan cabeza, ensimismadas como están en sus plantillas, encajes y puntillas.
MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ / MEMORIA DE LA ISLA
Mientras, en una sala contigua, redobla el tamboril, suena festiva la flauta y repican estrepitosas las castañuelas ibicencas, cloc, cotocloc, cloc. Y es muy posible que, según avance la velada, algunos acaben bailando las ancestrales danzas insulares. Siempre me ha sorprendido el extraordinario trabajo que en estas agrupaciones se hace en el más absoluto anonimato y con el único deseo de conocer y preservar las artes y los oficios que se ha llevado por delante la rueda del tiempo. Es una situación que, por fortuna, está lejos de cierta folklorización para turistas que todavía subsiste como ‘tipismo’ y que hace algunos años fue una artificial iniciativa que, con el pretexto de recuperar determinados aspectos costumbristas –el concepto ‘patrimonial’ no estaba aún en el horizonte–, acababa comercializando símbolos y tradiciones. Este movimiento de ahora es distinto. No sólo porque ha surgido de forma natural y sin buscar escaparates, sino porque su motor es la afición y el compromiso. Y a la vista está el resultado: las contadas personas que todavía tienen en su memoria y en sus manos el secreto de antiguos oficios, están pasando sus habilidades y conocimientos a jóvenes que nos aseguran que, por el momento, algunas viejas técnicas y tradiciones sobrevivirán. Es, creo yo, un primer paso en la buena dirección. El siguiente debería ser, posiblemente –y las administraciones pueden tener aquí su papel–, reconducir aquellas artes y oficios hacia nuevos usos. Es evidente, por ejemplo, que el alfarero no puede empecinarse en hacer botijos que ya no se usan, pero la plasticidad de algunas piezas y el carácter exclusivo que les confiere su manualidad, puede darles salida como objetos decorativos. Otras muchas piezas, en cambio, –gerres, olles, greixoneres, testos, tasses, etc– pueden tener el uso que les corresponde porque no han dejado de utilizarse. Y otro caso en el que no conviene perder comba lo tenemos en los objetos innumerables que se fabrican con fibras vegetales, garballó, càrritx, palla, canya, bova, vimet, rafia, joncs, albons, palma, cànem, espart o pita. Y es que hoy, como ayer, se siguen utilizando senalles, senallons, cistells, bosses, paneres, papereres, estores, cordats de cadires, cortines, llenyers, coves, capells, espardenyes, etc., artículos en los que crece la demanda porque, a cada día que pasa, el cliente valora más la rusticidad, la calidad, la originalidad y la exclusividad del producto manufacturado, natural y ecológico. Cabe esperar –aunque no sea fácil– que este modesto resurgimiento artesano frene la invasión que sufrimos de productos ‘asiáticos’ estandarizados y de pésima calidad. Cualquiera puede ver y entender la diferencia abismal que existe entre estos artículos importados y los que se hacen aquí. La razón es simple: nuestros artesanos pasaban por un largo aprendizaje y sólo el conocimiento profundo de su oficio y de la materia que trabajaban les permitía adquirir la cualidad artesanal que públicamente se les reconocía cuando se les llamaba ‘maestros’.
Finalmente, al hablar del ayer y el hoy de la artesanía popular ibicenca, hay otro hecho que conviene tener muy en cuenta: la diferenciación que también debemos hacer entre las artesanías autóctonas y las artesanías advenidas que han proliferado al calor del mercado que ha creado el turismo. Me refiero a las artesanías foráneas que encontramos en los mercadillos del puerto de Vila, Las Dalias y Punta Arabí. Bienvenidas sean. Pero siempre que no se comercialicen con marchamo ibicenco, es decir, siempre que no se hagan pasar por artes tradicionales ibicencas y por productos autóctonos. Es evidente que los ibicencos no pueden confundirse en sus compras, trampa que sí atrapa a los turistas que acaban llevándose sombreros mejicanos. En este sentido, tendríamos que distinguir con absoluta claridad la artesanía autóctona de aquella otra que se hace en Ibiza o que tiene inspiración ibicenca. Estoy hablando de crear una forma de etiqueta o distintivo comercial que pueda identificar uno y otro producto. Para no confundir al personal. Y para que la artesanía autóctona ocupe el lugar preeminente que le corresponde y siga siendo lo que es, sin mixtificaciones, uno de los signos de nuestra cultura, de nuestra idiosincrasia y patrimonio, de nuestra identidad. (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas | Viaje Ibiza
