La compraventa de viviendas se hunde un 62% en las Pitiusas en los dos últimos años
Los datos del Ministerio revelan que en el primer trimestre de 2009 la caída ha sido de un 33,4% respecto al mismo periodo de 2008. En Sant Josep la bajada desde 2007 alcanza casi el 80 por ciento
Las transacciones inmobiliarias producidas en Ibiza y Formentera entre enero y marzo de este año han caído un 33,4 por ciento en relación con el primer trimestre de 2008 y un 62 por ciento respecto al mismo periodo de 2007. Se trata de un descenso en picado que según los profesionales del sector todavía puede continuar un par de años más, en vista de que los bancos continúan sin conceder créditos. Pese a lo abrupto de la bajada, todavía es más acusada en el resto de Balears, dado que el promedio de caída de este año respecto al anterior ha sido del 43,6 por ciento en el conjunto del archipiélago.
IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
La compraventa de pisos, casas, terrenos e inmuebles de todo tipo ha entrado en barrena desde 2007 en Ibiza y Formentera y la tendencia se mantiene intacta en el primer trimestre de este año, según ponen de manifiesto las últimas estadísticas hechas públicas por el Ministerio de la Vivienda.
Según estas cifras, comparando los primeros trimestres de 2007 y de 2009, la bajada global en las Pitiusas de las operaciones de compra y venta es del 62 por ciento. Si la comparación se efectúa sólo entre 2008 y 2009, la caída es del 33,4 por ciento, prácticamente lo mismo que la media nacional, aunque algo por debajo del promedio balear, donde el último año el descenso fue del 43,6 por ciento. Los expertos consultados por este periódico pronostican que la bajada continuará todavía unos años, aunque de forma más moderada.
El municipio de Ibiza registra un desplome del 54,4 por ciento desde el año récord de 2007, cuando en su primer trimestre se compraron o vendieron en el municipio un total de 228 pisos. En el mismo periodo de 2009 las transacciones fueron sólo 104, la cifra más baja al menos desde 2004.
Sin embargo, el descenso más brusco se observa en el municipio de Sant Josep, que ha perdido en estos dos años nada menos que un 79 por ciento de las operaciones inmobiliarias. En 2007, el mejor año de la década, se materializaron 286 compraventas, mientras que en 2009 se han producido sólo 60.
Formentera, que siguió viendo cómo subían sus transacciones hasta 2008, ha visto en el primer trimestre de 2009 cómo éstas bajan abruptamente más de un 65 por ciento por ciento, pasando de 47 a 17.
Santa Eulària, por su parte, cae un 49 por ciento, pasando de las 151 operaciones que hubo entre enero y marzo de 2007 a las 77 del mismo periodo de 2009. Algo más acusada ha sido la pérdida de actividad en Sant Antoni, que ha cedido un 52,4 por ciento.
Falta de créditos bancarios
El delegado en Ibiza y Formentera del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API), Ramón Arnau, confirmó esta tendencia y la atribuyó a la interrupción de créditos por parte de los bancos. «La gente sigue queriendo comprar y vender inmuebles, lo que sucede es que los bancos no dan créditos», señaló Arnau.
Afirmó que la situación actual «todavía durará un par de años», aunque a un ritmo más moderado.
Muchos compradores, según añadió, esperan que todavía bajen más los precios. «Es la pregunta que siempre hacen los clientes: a ver si todavía va a bajar más», señaló. Aseguró que «bajarán, pero más lentamente».
Ramón Arnau señaló que la crisis actual «obedece a ciclos» que se van produciendo en el mercado, aunque observó un factor positivo: «Hará una pequeña limpieza, que también hacía falta. Las inmobiliarias aparecían como hongos, y muchos hongos están desapareciendo», manifestó.
Sin créditos bancarios
Esta situación es paralela al parón que experimenta la construcción de viviendas en las Pitiusas, que continúa en picado por las mismas razones, básicamente la falta de créditos bancarios, pero también por la menor demanda desde la población.
En el conjunto de la Comunitat Autònoma, entre los meses de enero y marzo de este año se han vendido en el archipiélago 1.938 residencias, de las que 766 eran de nueva construcción y 1.172 de segunda mano, las cifras más bajas en muchos años.
En estos momentos, hay en Balears alrededor de 5.000 pisos sin vender, pero esta cifra puede verse todavía incrementada por los nuevos inmuebles que en estos momentos se están terminando de construir en todas las islas de archipiélago.
Formentera pide la conexión con Dènia
El conseller de Turismo y Movilidad de Formentera, Pep Mayans, acompañó ayer a Amengual para reclamar conjuntamente ante la dirección general de la Marina Mercante una conexión directa de Formentera con Dènia para abaratar los costes de los desplazamientos. El conseller presentó ayer en Madrid un estudio sobre los sobrecostes que padecen los ciudadanos de Formentera y los turistas por no contar con esta línea marítima directa. Los precios se han doblado en cuatro años, pero el volumen de pasajeros y de carga no ha variado. Amengual explicó que los responsables de la dirección general de la Marina Mercante se comprometieron a explorar las posibilidades legales para poder satisfacer esta demanda. | E.R.
El Consell pide confianza y responsabilidad a los empresarios
IBIZA | A. F. F.
La consellera de Turismo, Pepa Marí, pide «confianza» a los empresarios turísticos de Ibiza, a los que reclama «apoyo» para la labor del Consell y «trabajo» para llenar sus hoteles en esta campaña. Marí manifestó que «nadie esperaba una buena cifra de ocupación en mayo» y considera que el dato ofrecido por la Federación Hotelera confirma que la temporada será «moderadamente no buena».
A pesar del mal inicio de la temporada, Marí insistió en su «esperanza» de que la ocupación mejorará «gracias al trabajo de administraciones y empresas», a las que pidió «esfuerzo». La consellera estima que a lo largo de la temporada se vivirá un descenso en las pernoctaciones que no será «tan malo como en otros destinos». Por ello cree que «a otros les gustaría poder llorar con nuestros ojos», en este contexto de caídas generalizadas en el que «hay quien lo está pasando muy mal», apuntó.
La consellera reclamó «un ejercicio de responsabilidad» a los empresarios, a los que convocó a sumarse a los esfuerzos para alargar la temporada «no abriendo sólo cuatro meses para salvar la temporada».
«Tenemos que seguir trabajando para recuperar visitantes en junio, julio y agosto», manifestó la responsable insular de Turismo, en la misma dirección que apuntó el conseller balear del ramo, Miquel Nadal, que aseguró que «las dificultades hacen crecer a Balears». También manifestó, en las primeras jornadas sobre turismo celebradas ayer en Palma, sus «esperanzas» en que crezca la afluencia de alemanes y franceses a las islas.
Sant Josep exige el derribo de las ruinas de sa Caixota pero la propiedad se niega
Los propietarios del edificio de apartamentos el Residencial no retirarán los escombros si el resto de la urbanización no interviene en la consolidación del terreno y el Consistorio no permite su rehabilitación
IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Sant Josep ya ha iniciado un expediente de ruina del bloque de apartamentos Residencial Vista Alegre y de los tres chalés que se vinieron abajo como consecuencia del deslave que se produjo en la zona de sa Caixota hace ya casi cuatro años. El Consistorio ha requerido a la propiedad de estas edificaciones a que derribe lo que queda de la estructura y retire los escombros.
Los propietarios del Residencial Vista Alegre, el bloque de 26 apartamentos en primera línea que se desplomó en septiembre de 2005, se niega a retirar las ruinas si toda la urbanización no se implica en las tareas de consolidación de la montaña, al tiempo que defiende su derecho a obtener licencia para reconstruir el edificio de viviendas. El concejal de Urbanismo, Josep Antoni Prats, asegura que de momento sólo el Residencial ha recurrido el expediente de ruina e insiste en que, a su entender, es «imposible» que este bloque de viviendas se pueda reconstruir en su ubicación actual. «Me parece evidente, aunque lo tienen que decir los técnicos», puntualiza.
El representante legal del Residencial Vista Alegre, Josep Lluís Ríos, asegura que la posición de la propiedad no ha variado ni un ápice desde el día que se produjo el corrimiento de tierra: «No se puede hacer nada si no se actúa de forma conjunta», dice el letrado, en referencia al hecho de que algunos propietarios de la urbanización consideran «que este asunto no va con ellos». Ríos asegura que el requerimiento del derribo efectuado por el Ayuntamiento «no está justificado con un informe técnico». El edil de Urbanismo lo desmiente y apunta que, precisamente, los técnicos, después de realizar inspecciones sobre el terreno, comprobaron que sólo tres chalés, aparte del bloque de apartamentos, reunían las condiciones para ser declaradas como ruina. Una cuarta vivienda afectada sólo ha sufrido daños importantes en la piscina, según explica Prats.
Los propietarios del bloque de apartamentos insisten en que el Ayuntamiento debería requerir a toda la urbanización, y no sólo a los propietarios de las viviendas afectadas, a que apliquen las medidas necesarias para garantizar la consolidación del terreno. De hecho, el abogado del Residencial asegura que la zona central y alta de la ladera, donde se encuentran tres chalés en ruina, sigue deslizándose hacia la parte baja. Ríos sostiene que el informe técnico de Jolsa recomienda una actuación conjunta en toda la zona afectada y lamenta que el Ayuntamiento «no hace caso a este estudio». Tal como se encuentra la situación, Ríos afirma que la solución se resolverá en los tribunales.
Espacio comunitario
Por su parte, Prats afirma que se requerirá a la Junta de Compensación de la urbanización, en un siguiente paso, para que intervenga en «los espacios comunitarios, como las calles». Además, si finalmente se alcanza un acuerdo con los propietarios de la zona donde se produjo el movimiento de tierra para que trasladen sus derechos edificatorios a otra parte de la misma urbanización, toda la urbanización tendrá que «arreglar este espacio, que pasará a ser comunitario», según explica el edil.
Prats ya dijo en septiembre del año pasado que si los propietarios no retiraban los escombros voluntariamente, el Ayuntamiento lo haría de forma subsidiaria. El concejal aseguraba entonces que este verano tenía que verse «un cambio». Prats asegura ahora que el Consistorio no podrá actuar hasta que no se resuelva el recurso de la propiedad, que seguramente tendrá continuidad en los tribunales, según avanza Ríos.
La crisis vacía las autoescuelas de Ibiza
Las matriculaciones caen en picado, las clases teóricas se reducen y los coches de prácticas están parados cada vez más tiempo. Las autoescuelas intentan atraer clientes con ofertas económicas o aumentando sus horarios de disponibilidad al máximo posible
Tener carné de conducir podría considerarse una cuestión de necesidad: proporciona libertad de movimientos, permite desplazarse por placer a cualquier punto de la isla –algo nada desdeñable cuando el transporte público no llega a todas partes– e incluso facilita encontrar empleo. Sin embargo, la crisis está haciendo que muchas personas se lo piensen dos veces antes de hacer el desembolso económico que supone apuntarse a la autoescuela. Los alumnos tratar de ahorrar lo máximo posible presentándose por libre o reduciendo el número de prácticas que hacen; debido a ello, las autoescuelas reconocen que viven un momento «muy malo».
IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
«¿Quién dijo crisis Nunca sacarte el carné te ha salido tan barato. Ven e infórmate en el interior». «Oferta crisis. Entra e infórmate». Éstos son los reclamos que están usando algunas autoescuelas en un intento, aún no desesperado, por captar conductores potenciales. La crisis está mermando el poder adquisitivo de la población y en su intento por disminuir gastos, una de las cosas de las que están empezando a prescindir es, al parecer, del carné de conducir.
Las cifras de alumnos matriculados en las autoescuelas son la evidencia. Los centros consultados por este diario coinciden en que el número de clientes ha bajado hasta un 55 por ciento. Debido a ello, los centros han reducido las clases teóricas, tienen parados los coches de las clases prácticas, reciben alumnos que han hecho la primera parte por libre y llevan a examen a apenas un par de personas cada vez. Para intentar hacer frente a todo ello, recurren a varias soluciones: reducción de los precios y ampliación de los horarios de apertura.
Es miércoles. El reloj marca las 13 horas. José Manuel Alvariño aparca uno de los dos coches de la autoescuela Ebusus en las proximidades del centro y entra por la puerta. En lo que va de mañana sólo ha tenido un alumno; ahora hace tiempo hasta las próximas dos clases. «Debería estar en el coche, pero lo tengo parado y pagando zona azul», lamenta. En el interior de la autoescuela, sólo una alumna sentada frente a la hilera de ordenadores vacíos.
«Desde septiembre del año pasado ha bajado bastante la matriculación», indica Alvariño, mientras Carolina García, que atiende en la recepción del centro, le da la razón. Sus libros reflejan que entre marzo y junio de 2008 (la autoescuela abrió ese año) tenían 130 personas apuntadas; en los seis primeros meses de 2009, sin embargo, la cifra alcanza el centenar. «El año pasado estábamos llenos. Abríamos hasta las 23 horas y los coches siempre estaban rodando», recuerdan, con algo de nostalgia.
Este año la situación ha cambiado. De dar cinco clases teóricas –dos por la mañana y tres por la tarde– han pasado a sólo dos y todas en horario vespertino. «Hasta que la cosa vaya mejor…», señalan. En su opinión, la actual tendencia a sacar la teoría por libre para ahorrar algún dinero no supone tanto beneficio: «Si haces cuentas de las tasas de tráfico, los libros y el resto de cosas, el precio es similar», afirman.
Respecto a las prácticas, dicen que las pérdidas no son muy altas porque, al menos, sólo cuentan con dos coches. No obstante, señalan que deben pagar la zona azul, además de los seguros y gastos del vehículo, lo que supone mucho dinero. Si antes tenían esos dos vehículos «en pleno funcionamiento» con más de doce clases diarias, ahora no pasan de ocho o nueve. Hay gente que, una vez aprobada la teórica, no tiene dinero para hacer las prácticas con tanta asiduidad como es necesario. En este centro, además, han tenido casos de gente que se ha quedado sin trabajo, ha tenido que abandonar la isla y ha dejado el carné a medias.
«Pensar en positivo»
Pese a todo, «hay que pensar en positivo», señala Alvariño. Él cree que en los meses venideros la situación seguirá igual y que el invierno será bastante duro, pero vaticina que el verano próximo mejorará.
«¿Sabe dónde hay una autoescuela más barata ». Ésa es la pregunta que este año, por primera vez, le han hecho a Jéssica Crespo, de Autoescuelas Pitiusas. Aquí han notado la crisis desde principios de este año, pero aseguran que de momento van bien. Sus cuentas también reflejan un descenso de alumnos, que en su caso se sitúa en el 51,2 por ciento: entre enero y junio de 2008 había 207 matriculados; este año llevan 101.
«Hemos pasado de tener las clases llenas con veinte personas a sólo cinco en la teórica», explica Crespo, quien señala que esto ha hecho que suprimieran una de las tres clases que impartían. La autoescuela cuenta actualmente con cuatro vehículos y están saliendo todos a la calle con suficiente gente. No obstante, reconoce que si otros años tenían una larga lista de espera para hacer las prácticas una vez aprobada la primera parte, ahora van casi al día.
Ellos también han detectado que hay más gente que saca la parte teórica por su cuenta y que después, con cierto descaro, llegan a consultar por las prácticas. Asimismo, si antes los alumnos hacían una práctica diaria de forma habitual, ahora hacen dos o tres a la semana como máximo, algo que según Crespo, en realidad les supone a ellos mismos una pérdida de «tiempo y dinero». Sobre dinero, añaden que han crecido las deudas de alumnos que dicen que «ya lo pagarán».
En relación a estos pagos, Nacho García, director de las Autoescuelas Santa Eulària, cree que aparte de la crisis hay bastante gente que «le echa morro». Por eso, ha decidido cobrar las clases «por adelantado». García explica que antes había gente que iba acumulando la deuda, pero que ahora ha decidido «cortar» esta situación. Quien da una clase, la tiene que pagar a continuación.
«Desde enero es catastrófico», indica García sobre la situación que están atravesando. En su centro tenían matriculados 153 alumnos en los seis primeros meses del pasado año; en este ejercicio la cifra está en 68. «Estoy trabajando un 20 por ciento», insiste este director de autoescuela. En su caso también han reducido las clases teóricas: «Dábamos tres o cuatro, dependiendo, y ahora damos una por dar alguna, porque a veces estamos sólo la secretaria y yo», especifica.
Por su experiencia, concreta que el grupo de gente en el que más ha descendido las matriculaciones es el de los jóvenes. «El número ha bajado mucho en jóvenes de 18 ó 19 años a los que sus padres les pagaban el carné», señala. García también coincide con el resto de personas consultadas en que «mucha gente» está sacando el carné por libre. «Pero yo no los admito directamente», sostiene en un primer arranque, aunque admite que en algunos casos sí.
Sin listas de espera
Además, vive una situación similar a la de la autoescuela anterior respecto a listas de espera. García señala que si antes desde que un alumno aprobaba la teoría hasta que empezaba a hacer prácticas pasaban al menos un par de meses, ahora «hay huecos en cualquier momento» y los coches que tienen están «parados». «Trabajamos a medio gas», apostilla García, que añade que aunque confía en que el próximo año la situación mejore, cree, en contra de lo que piensa Alvariño, que no será así.
Aunque puede parecer extraño, en la autoescuela Botella han decidido hacer frente a la crisis con una oferta más amplia: estar el máximo tiempo disponibles y hacer cursos de todo tipo de vehículos son sus principales estrategias.
Así lo explica una de las secretarias del centro, Clara Collado, quien asegura que «dentro de lo malo, no falta trabajo». En esta autoescuela han pasado de tener 222 alumnos entre enero y junio de 2008, a 164 en el mismo periodo de 2009.
Collado indica que han aumentado el número de clases teóricas para que la gente tenga más posibilidades de horarios, pero reconoce que antes les faltaban ordenadores libres y tenían tres aulas disponibles y ahora, en cambio, funcionan sólo con una. Según Collado, las personas que hacen la parte teórica por libre son sobre todo quienes se sacan el carné de moto. En cuanto a las prácticas, han sufrido un descenso de actividad, pues si antes daban unas 18 diarias, ahora imparten diez o doce. Collado considera un error que la gente intente hacer las menos posibles para ahorrar dinero, pero reconoce que «tal y como están las cosas no se le puede decir a alguien que haga más».
Desarticulado un grupo que quería controlar el tráfico de drogas en el West
Los agentes se han incautado de 200 pastillas de éxtasis, 2.350 gramos de hachís y 48 gramos de cocaína. En la operación han sido detenidos cinco jóvenes británicos que residían en Sant Antoni. La droga fue hallada por los agentes en los domicilios donde residían los cinco detenidos.
IBIZA | N. G. G.
Agentes de la Guardia Civil de Ibiza han detenido a cinco miembros de un grupo que intentaba hacerse con el control del tráfico de drogas en la zona del West End de Sant Antoni, en una operación en la que se han decomisado 200 pastillas de éxtasis, 2,35 kilogramos de hachís y 48 gramos de cocaína.
Fuentes del Instituto Armado informaron ayer, en un comunicado, que la operación se inició el pasado mes de abril, cuando los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil tuvo conocimiento de que se estaban produciendo peleas entre varios grupos de ingleses en la zona de ocio nocturno del West.
Al parecer, el objetivo de estas supuestas bandas era controlar distintas áreas y locales para dedicarse en ellas a la venta de estupefacientes. Según las mismas fuentes, en alguno de los altercados llegaron a utilizarse incluso armas.
A raíz de estos hechos, miembros del citado equipo de la Guardia Civil establecieron varios dispositivos en la calle Santa Agnès de Sant Antoni, una de las situadas en el West, con el fin de localizar a los miembros de estos grupos.
Eso permitió a los agentes identificar a estas personas, quienes adoptaban «extremas medidas de seguridad en sus acciones, con intención de eludir las posibles vigilancias». Además de la identificación, los investigadores pudieron ubicar el domicilio en el que residían en Caló des Moro, en el término municipal de Sant Antoni.
Durante la jornada del martes, se llevó a cabo un importante dispositivo que tenía por objetivo detener a los miembros del grupo. La operación se saldó con cinco detenidos, cuyos nombres responden a las iniciales: Z. W. L., C. C., C. S. R., T. W. y R. S. H., todos ellos de origen británico.
Dos registros
Los agentes realizaron dos registros domiciliarios en los que hallaron las 200 pastillas de éxtasis, los 2.350 gramos de hachís y los 48 gramos de cocaína, estos últimos distribuidos en distintas dosis, así como un número no concretado de armas blancas.
También se intervinieron diversos útiles destinados a la manipulación, el pesaje y la preparación de las distintas sustancias intervenidas, las cuales ya se encontraban preparadas para su venta, concretaron las mismas fuentes.
Peleas en el West End
En el mes de abril se tuvo conocimiento de que se estaban produciendo peleas, algunas con armas, en la zona del West entre distintos grupos de jóvenes ingleses que querían controlar locales para dedicarse a la venta de drogas.
Eduardo Fioravanti denuncia el «ecocidio» en ´La isla desgarrada´, su nueva novela
El escritor plantea la defensa del medio ambiente como la prioridad del mundo actual. «Si no preservamos el territorio, ¿qué vamos a dejar a nuestros hijos »
IBIZA | JOSÉ MANUEL PIÑA
Una isla ficticia del Caribe, un ex presidiario, un cacique depredador del terriorio y la población del lugar son los protagonistas de ´La isla desgarrada´, la nueva novela de Eduardo Fioravanti, economista y autor de una primera obra de narrativa, que tituló ´Cautivo. Combates, amoríos y delirios de un buscador de revoluciones´. «El libro está inspirado en las agresiones al medio ambiente, en la depredación del territorio porque hay intereses de unos pocos que se fundamentan a base de exprimir al máximo el jugo a algo que es limitado», informa el escritor, que hace unos días estuvo firmando ejemplares de ´La isla desgarrada´ en la Feria del Libro de Madrid.
En su opinión, «hoy es fundamental defender el territorio pensando en qué vamos a dejarles a las generaciones del futuro». Sin embargo, no sólo se habla de la urgencia de defender el medio ambiente en esta novela. «Hay también historias de amor que se entrecruzan y la de un pescador implicado en el asunto», informa Fioravanti, aunque advierte de que no quiere «destripar» la novela. «La historia principal trata del ecocidio que quiere cometer el cacique de forma brutal y de la resistencia del pueblo, que halla la manera de impedírselo. No hay moraleja, pero sí una visión optimista para que la gente piense que todavía es posible salvar la naturaleza», apunta.
Para el escritor, autor también de varios trabajos sobre su profesión, la economía, el medio ambiente es «como una despensa que está llena, pero que si se va vaciando y no se reponen los productos, acaba vacía». Fioravanti se cuida en todo momento de establecer comparaciones entre su isla novelada y Ibiza. «Los atentados contra el territorio no sólo se producden aquí, sino también en el resto del Mediterráneo, el Caribe y el Pacífico», razona. ´La isla desgarrada´ está ya a la venta.
Defensa del medio ambiente
´La isla desgarrada´ cuenta la historia de los habitantes de una isla ficticia del Caribe, que se oponen a que el cacique local la convierta en «un paraíso de hormigón y cemento». (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas | Viaje Ibiza
