Dos apátridas, un haitiano, cinco neozelandeses y siete israelíes
Vila es una de las ciudades más cosmopolitas, con 102 nacionalidades diferentes
IBIZA | L. F. A.
En el municipio de Vila conviven en la actualidad 102 nacionalidades diferentes, lo que la convierte en una de las ciudades más cosmopolitas de todo el país, sólo comparable con las grandes capitales. Entre las curiosidades que se observan en el padrón de habitantes hay dos apátridas inscritos (un apátrida es cualquier persona a la que ningún Estado, por diversos motivos, considera destinatario de la aplicación de su legislación), así como un haitiano, cinco neozelandeses, cuatro australianos, siete israelíes o cinco japoneses.
Destaca en el padrón que hay representantes de numerosos países africanos (al menos de 18 diferentes), así como un buen número de nacionalidades centroamericanas y latinoamericanas (22).
En el municipio hay, además, representantes de países asiáticos como China, Filipinas, India, Japón, Laos, Mongolia, Nepal, Pakistán, Korea del Sur o Tailandia.
También hay una amplia representación de países europeos como Albania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Luxemburgo, Italia, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Andorra, Reino Unido, Alemania, Rumanía, Suecia o Suiza. Además hay ciudadanos de los países que formaban la antigua URSS: Ucrania, Letonia, Moldavia, Bielorrusia, Georgia, Estonia y Lituania.
El Ministerio de Fomento pone pegas
El Ministerio de Fomento sostiene que si destina nuevas inversiones directas a abaratar los costes de los billetes, crearía un precedente y «todas las regiones pedirían lo mismo», según la directora general de Transporte Aéreo y Marítimo del Govern, Joana Amengual. El Govern balear admite que cambiar el modelo de mercado libre al de monopolio, como el que opera ahora en los vuelos entre islas, es «delicado». «Ahora mismo tenemos una compañía que es cara pero que cumple y ofrece un nivel de calidad aceptable. ¿Qué ocurriría si una compañía aérea ofreciera un precio más barato, pero luego no cumpliera?», cuestiona. Amengual asegura que es al Ministerio de Fomento el que debe dar una solución al elevado coste de los vuelos y recuerda, además, que cuanto más suban las tarifas, más costes soporta el Gobierno por el pago del 50 por ciento del descuento de residentes. «Con precios más altos, pagan más», subraya.
Baja la diferencia del precio de los vuelos entre islas de Balears respecto a Canarias
El Govern sostiene que se ha reducido la distancia debido al freno a la progresión al alza de los costes que se produjo en 2008 en sus conexiones internas
IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
La diferencia de precios de los vuelos entre islas del archipiélago canario ha descendido con respecto a las conexiones internas de Balears, según la directora general de Transporte Aéreo y Marítimo del Govern balear, Joana Amengual. «Canarias partió [en la declaración de servicio público aprobada en esta comunidad en 1998] con un precio más barato en comparación con Balears [la declaración fue aprobada en 2003], pero cada vez la diferencia es menor. El año pasado Canarias subió dos veces las tarifas por el incremento del coste del carburante y en Balears logramos una reducción», explica Amengual, que apunta que hace unos años la diferencia podía ser del orden de 30 euros el billete. «Ahora probablemente hay destinos más caros y más baratos, pero la diferencia no es tan grande», insiste, al tiempo que matiza que, a diferencia del caso de los trayectos aéreos entre Ibiza, Mallorca y Menorca, los vuelos internos de la comunidad Canaria «van llenos».
El coste de un vuelo Ibiza-Menorca para el día 1 de julio se podía adquirir ayer a través de la página web de Iberia por un coste de entre 94 y 149 euros (sin contar con el descuento de residente). Unos 270 kilómetros separan a los dos aeropuertos de estas islas. En la página web de la compañía aérea Binter Canarias se podía comprar también ayer un billete para ir el 1 de julio del aeropuerto norte de Tenerife a Lanzarote (hay una distancia aproximada de 274 kilómetros) por un coste de entre 74,7 y 104,6 euros. De la misma manera, se podía adquirir un vuelo entre Tenerife y Fuerteventura (unos 243 kilómetros) por un precio de 90,6 euros, en el caso de la tarifa más reducida, y 126,6 euros, la más cara.
La directora general de Transporte Aéreo y Marítimo recalca que no está satisfecha con el coste de los vuelos entre islas (tampoco de las conexiones con la Península), pero al menos destaca que el Govern balear ha logrado «frenar» en esta legislatura la progresión al alza de los últimos años (ver gráfico adjunto). Desde 2003, cuando se declaró el servicio público de los vuelos entre las islas, el coste de los billetes ha ido subiendo cada año por el incremento del IPC y el precio del carburante. De hecho, dos meses después de que se aprobara esta medida de ´protección´ de precios, las tarifas subieron dos euros, y dos meses después dos euros más por el carburante. Todo el mundo coincide en que, en la práctica, esta declaración de servicio público encareció el coste de los vuelos debido a la pérdida de las tarifas mini.
Freno a la progresión al alza
Joana Amengual asegura estar contenta por haber parado el año pasado la tendencia al alza de los últimos años, el aumento del descuento (del 10 al 20 por ciento) de los mayores de 65 años y los estudiantes menores de 24 años y la incorporación de nuevo de tarifas flexibles. Este alto cargo del Govern explica que la tarifa media de un vuelo Ibiza-Palma es de 84 euros (inferior todavía al coste de 2007) y que si en los dos últimos años se hubieran aplicado las subidas previstas, ahora se situaría por encima de los 90 euros.
La directora general de Transporte Aéreo y Marítimo afirma que este recorte «no es suficiente» e insiste en que la situación ideal sería que los precios de los vuelos fueran «comparables a las de cualquier otro medio de transporte». «Para eso hace falta una financiación que el Gobierno central no quiere o no puede poner. Alguien tiene que compensar los sobrecostes que soportan las compañías aéreas para que éstas puedan abaratar las tarifas», subraya.
Las denuncias tramitadas por Capitanía Marítima aumentan un 5,6% en 2008
Este organismo recibió 189 denuncias durante el pasado año, frente a las 179 de 2007. Prácticamente el 90% fueron presentadas por la Guardia Civil. En 2008 se abrieron un total de 18 expedientes sancionadores por infracciones graves
IBIZA | N. G. G.
Capitanía Marítima tramitó un total de 189 denuncias durante el pasado ejercicio, diez más que el año anterior, la mayoría de las cuales está relacionada con falta de documentación que suele subsanarse tras solicitarla a los responsables de las embarcaciones.
Según fuentes de este organismo, en lo que va de año se han recibido ya 49 denuncias y se espera que la cifra al final de 2009 sea similar a las de periodos anteriores. «En verano pega el tirón y a partir de septiembre u octubre vuelve a bajar», indicaron.
Aproximadamente el 90 por ciento de las denuncias las interpone la Guardia Civil, cuyos agentes llevan a cabo inspecciones periódicas en los puertos deportivos de la isla para controlar las embarcaciones, mientras que unas pocas son presentadas por la Autoridad Portuaria.
«La estadística es más o menos la misma cada año y también el tipo de infracciones que se cometen. El 80 por ciento de las denuncias son porque la documentación está incompleta o porque no se tenía en el momento» de la inspección, señalaron desde Capitanía Marítima, al tiempo que apuntaron que cuando se requiere a los propietarios, esto suele subsanarse en la mayor parte de los casos.
Infracciones graves
De este modo, pese al alto número de denuncias, las referidas a infracciones de carácter grave son relativamente reducidas. En el año 2008 Capitanía Marítima abrió un total de 18 expedientes sancionadores frente a los 19 del año anterior. En este año 2009 se han iniciado ya nueve expedientes de este tipo y se espera que, al igual que en el caso de las denuncias, las cifras a final de año se asemejen a las anteriores.
Los motivos de sanción son, fundamentalmente, no contar con el certificado de navegabilidad que acredita que el barco es seguro, alquilar las embarcaciones de forma ilegal y utilizar en ellas patrones que no son profesionales porque carecen del título correspondiente.
En el caso concreto de las golondrinas (barcas dedicas a excursiones de turistas), hay infracciones por superar el aforo permitido en la embarcación, si bien las fuentes consultadas no pudieron precisar cuántas se habían contabilizado.
En lo que respecta a las motos acuáticas, se han abierto unos «pocos» expedientes porque la persona que la utilizaba no poseía la correspondiente titulación para poder pilotarla, así como por cometer algún tipo de infracción relacionada con la seguridad en las aguas.
Según las citadas fuentes de Capitanía Marítima, durante el pasado año se ha abierto algún expediente a embarcaciones llegadas de fuera que no tenían autorización para hacer el paso hasta el archipiélago y que debían haber permanecido en las proximidades de la costa peninsular.
Más exigentes y con menos dinero ( oficinas de información turística de Ibiza )
El personal de las oficinas de información turística de Ibiza comprueba cómo los turistas tienen este año menos recursos económicos y no se limitan a preguntar algo concreto o a pedir un mapa sino que exigen que les organicen todas las vacaciones
El personal de los puntos de información turística toma el pulso al visitante día a día y a pie de calle. Al margen de las ya clásicas anécdotas del que confunde Formentera con Fuerteventura y pregunta por San Sebastián en vez de por Sant Antoni, los informadores saben mejor que nadie cómo va la temporada. Y ésta, a la vista del tipo de cliente y las preguntas que hacen, no va a ser la mejor. Los turistas tienen poco dinero, se interesan por los hoteles y restaurantes más baratos y se quejan de los precios. Vienen menos alemanes y los españoles, que ya tenían fama de exigentes, acuden a las oficinas de información turística a que les organicen toda la estancia.
IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
Las consultas son las típicas de siempre: dónde están las mejores playas, los mercados hippies, qué se puede hacer en Ibiza, pero hay algo que ha cambiado respecto a años anteriores: los turistas tienen menos dinero y sólo se interesan por los hoteles más baratos, los restaurantes más económicos y por si hay bonos de autobús. Otro comportamiento nuevo que ha llamado la atención a las personas que atienden los puntos de información es que los turistas, sobre todo los españoles, son cada vez más exigentes y no vienen sólo a pedir un mapa y hacer un par de preguntas sino que les exigen que les organicen toda la estancia en Ibiza, desde que llegan hasta que se van. Las informadoras les atienden amablemente pero reconocen que «a veces es un problema dedicar 20 o 25 minutos a una sola pareja cuando hay una cola de personas esperando», explican Irene y Alba, que atienden uno de los turnos de la oficina de información turística del Consell en Vara de Rey.
David Ferrer, que atiende el punto de información municipal del parque de la Paz, corrobora este hecho. «Muchas personas vienen tres días a Ibiza y te piden que les organices la estancia». La mayor parte de los turistas que atiende David acaban de bajar del autobús de Sant Antoni en la parada de Isidor Macabich y preguntan sobre cómo llegar a la catedral.
Tanto David Ferrer como Alejandra García, que informa en el puesto de la playa de ses Figueretes, coinciden en que este año hay menos gente en las calles. «En pleno verano se pueden atender unas ochenta consultas al día pero ahora estamos en unas 30, se nota que hay menos gente», asegura Alejandra. Ella ya trabajó en 2008 y, en comparación, se está encontrando con menos alemanes y franceses y más o menos la misma cantidad de españoles, británicos e italianos. Esta informadora atendió también en el punto de información turístico de la Cúria. «Allí hay más actividad, se puede atender más de 200 consultas en un día pero es lógico porque llegan autobuses de visitas guiadas o de hoteles hasta el Soto para visitar la Catedral», explica. En su punto de información, la mayor parte de la consultas van encaminadas hacia donde están las mejores playas o cómo ir a Formentera. Sin embargo David Ferrer, al estar en un puesto más céntrico en la ciudad, comprueba que hay más preguntas encaminadas a conocer el patrimonio de la ciudad o desplazarse a pueblos del interior.
Los puntos de información turística han estado abiertos también en invierno y es obvio que el tipo de turista cambia mucho con respecto al verano. «La mayoría son personas mayores que vienen en viajes del Imserso», explica Alejandra García. Estos últimos piden planos de la ciudad para orientarse pero suelen tener el viaje muy organizado. Irene, que atiende en centro de información turística del Consell en Vara de Rey, asegura que estos últimos «son los más revoltosos» y que no dudan en curiosear por su cuenta en el local, «abriendo cajones y armarios a la que te descuidas», afirma.
Durante el verano, el perfil de las personas que se acercan a los puntos de información es bastante joven, de entre 20 y 30 años, pero también hay parejas de más de cuarenta años que preguntan.
Las oficinas de información turística se convierten también durante las fechas de verano en el punto de quejas y denuncias de los turistas. Una de las principales que reciben es por falta de aparcamientos en la ciudad o porque hay solares en es Pratet donde los ´gorrillas´ les cobran directamente un euro por hora. Otro problema es la zona azul, porque aunque paguen el máximo de dos horas no les da tiempo a subir a la catedral y visitar Dalt Vila con tranquilidad en ese tiempo. «Se encuentran con multas que después no saben cómo pagar», explica Irene. Además, los turistas acuden a la oficina para saber dónde pueden alquilar un coche porque los ´rent a car´ no tienen vehículos. «Se nota mucho que se han reducido flotas por la crisis y muchos no consiguen un coche por mucho que buscan», asegura la informadora. Otra queja que ya se está convirtiendo en clásica es por los altos precios de las consumiciones, los hoteles, las entradas de las discotecas y los restaurantes. «Cada vez preguntan más por los precios de todo, antes se interesaban por una actividad y no le daban tanta importancia al coste», comenta.
¿El tren a Barcelona, por favor?
Irene y Alba atienden el punto de información turística de Vara de Rey y no son pocas las preguntas extrañas y en algunos casos absurdas con las que se han encontrado. ¿Por dónde sale el viento hoy? es una de ellas. Irene recuerda que el año pasado, justo después del accidente aéreo de Spanair en Madrid se acercaron dos turistas turcas al mostrador y le preguntaron «dónde se cogía el tren a Barcelona». «Realmente es surrealista tener que explicarle a alguien que está en una isla a muchos kilómetros de la costa», se ríe la informadora. Junto a estas anécdotas hay clásicos que se repiten año a año como preguntar por Fuerteventura en vez de por Formentera, dónde está la playa Bora Bora, dónde está la puesta de sol, o confundir hindúes con hippies al preguntar por los mercadillos ´de los indios´. | L. F. A.
Sant Joan rinde homenaje a sus mayores
Un centenar de personas asistieron ayer en el restaurante Ses Arcades a la comida para la tercera edad de Sant Joan. Antes, a la salida de misa, presenciaron una exhibición folclórica a cargo de la Colla de Labritja y fueron agasajados con una degustación de orelletes y flaó, ofrecidos por el Ayuntamiento. Los asistentes a la comida recibieron de la comisión de fiestas una ensaimada y una botella de cava. Anna Marí Marí, de Ca sa Botiga, de 97 años, recibió un ramo de flores por ser la mayor del grupo. | P. R. (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas | Viaje Ibiza
