Los agricultores piden ayuda a las administraciones para evitar la desaparición del sector
La Organización de Productores reclama medidas urgentes e insiste en que no pueden seguir bajando los precios de venta al distribuidor, que ya han alcanzado reducciones de hasta un 60 por ciento
La Organización de Productores de Frutas y Hortalizas de Ibiza reclama a las administraciones públicas un plan de choque para evitar la desaparición del sector agrícola ibicenco. El colectivo reclama el establecimiento de medidas reguladoras como la limitación de los márgenes comerciales, la fijación de
un precio mínimo de origen y la obligatoriedad del doble etiquetado. El portavoz de la asociación, Joan Marí Guasch, asegura que la situación actual les obliga a realizar reducciones de hasta un 60 por ciento en el precio de venta al distribuidor y declara que si no se toman medidas de forma inmediata, llevarán a cabo movilizaciones.
IBIZA | CRISTINA MARÍ
La Organización de Productores de Frutas y Hortalizas de Ibiza denunció ayer públicamente la situación «crítica» del sector agroalimentario y pidió a las administraciones su intervención inmediata para evitar la desaparición del sector en Ibiza, cuyos profesionales no han recibido aún ningún paquete de ayudas para afrontar la crisis por parte de ninguna de las administraciones públicas. El colectivo denuncia márgenes comerciales abusivos entre el productor y el consumidor y aseguran que ahora mismo están registrando fuertes pérdidas ya que tampoco han recibido todavía subvenciones aprobadas por el Govern balear.
Joan Marí Guasch, portavoz del colectivo de productores, explicó que la actual situación ha sido provocada por los elevados recortes que se han visto obligados a realizar en el precio de venta del producto a los distribuidores (hasta el 60 por ciento de rebaja). Los productores denuncian también márgenes comerciales abusivos entre el productor y el consumidor y aseguran que la diferencia entre el precio al que venden sus productos al mayorista y el precio de venta al público varía entre un 200 y un 400 por ciento, en función de los productos.
«Muchos están endeudados»
A esta situación crítica, enmarcada en un contexto de crisis económica, se suma el retraso del pago de las subvenciones que el Govern tiene aprobadas para los agricultores dentro de un programa de mejora de las explotaciones. Marí explica que «muchos productores están endeudados porque se acogen a estos programas, pero deben realizar una inversión primero y tras un año y medio o dos, ya se recibe la subvención, que cubre un 50 por ciento de la inversión inicial».
El colectivo denuncia la «inutilidad e insuficiencia» de todas las medidas adopatadas por las administraciones «como el observatorio de precios», apuntó Marí, y piden un verdadero plan de choque para hacer frente a la situación.
La organización de productores, integrada por 26 socios que trabajan en toda la isla, reclama el establecimiento de un precio mínimo que garantice los costes de producción y la limitación de los márgenes comerciales para incentivar el consumo de frutas y hortalizas.
Los profesionales del campo piden que se establezca obligatoriamente el doble etiquetado, de forma que el consumidor pueda comprobar el precio de origen y el precio de venta al público.
Productos de África
Los productores de Ibiza se han visto obligados a bajar el precio de sus productos para mantenerse en el mercado ya que «muchos de los distribuidores optan por comprar productos del norte de África y otras zonas son baratos y no tienen las mismas garantías que impone a los productores la Unión Europea», explica Marí.
El colectivo de productores asegura que la situación del sector es similar en el resto de España y advierten de que si no se toman medidas los trabajadores no dudarán en movilizarse para intentar salvar las próximas campañas.
Este portavoz profesional insistió en la necesidad de que se tomen medidas reguladoras que no dejen a los productores «a merced del mercado».
Más de 4,2 millones para Sa Bodega
IBIZA | L. F. A.
El pleno aprobó ayer la propuesta de convenio con la conselleria de Educación para ampliar el colegio público Poeta Villangómez y para la construcción del colegio público Sa Bodega, una obra que saldrá a concurso después del verano. El convenio de Sa Bodega prevé obras de ampliación para desdoblar la escuela de manera que cuente con dos líneas en vez de una. Las obras está presupuestadas en 4,2 millones de euros, aunque la cantidad definitiva dependerá de las ofertas que hagan las empresas que concursen.
En el caso del colegio Poeta Villangómez, las obras consisten en la construcción de un aulario para los alumnos de infantil que actualmente ocupan el espacio de la biblioteca y aula multiusos y en este caso el convenio plantea una partida de 963.000 euros.
La concejala de Educación, Irantzu Fernández, remarcó que la construcción del centro escolar de sa Bodegase puede llevar a cabo sin esperar a la apobación del plan general urbanístico. «Estas obras no dependen del PGOU sino de un estudio de detalle que ya ha pasado por el trámite de exposición pública y en este momento se están informando las alegaciones», comentó.
El debate entre el equipo de Gobierno y la oposición durante el pleno se centró en las quejas del PP «por cómo se ha llevado a cabo la política educativa de los últimos años en la ciudad, lo que ha obligado a hacer ahora unas aulas pefraficadas junto a los Multicines», explicó la concejala popular Olga Martínez, que remarcó que Sa Bodega ya debería estar construida. También criticó la información «confusa» que se ha dado a padres y vecinos sobre cómo serán las aulas prefabricadas.
Adhesión al programa Thao
El Ayuntamiento de Ibiza se ha adherido al programa europeo Thao de prevención de la obesidad infantil que tiene como finalidad ilusionar y movilizar a todos los ciudadanos hacia un estilo de vida saludable. Este programa se implantará en los centros educativos el próximo curso.
El pleno también aprobó por unanimidad la concesión de las Medallas de Oro de la ciudad de Ibiza al Club Náutico y a Antoni Prats Calbet. El PP mostró su satisfacción por los nombramientos.
“La crisis servirá de purga”
IBIZA | J. M. L. R.
Primero se llamaron aparejadores. Luego, arquitectos técnicos. Con el plan Bolonia, la carrera se denomina ahora Ingeniería de Edificación. Vicent Serra dice que prefiere llamarse aparejador, pero que no han tenido más remedio que añadir la nueva coletilla al ya largo nombre del Colegio: «Propuse que simplemente nos llamáramos Colegio de Aparejadores, que es lo más sencillo y es la titulación que más siglos tiene. Pero nos hemos tenido que cambiar de nombre. Ahora somos, en siglas en catalán, Coaateeef. Bromeamos con eso y decimos que quien sepa decir todo el nombre de carrerilla sin tomar aire le daremos un mes de colegiación gratis».
—¿Provocará la crisis una ´limpieza´ de empresas de la construcción, especialmente de las chapuceras?
—Está claro que la crisis servirá de purga. Muchos que habían surgido como setas, gran parte ha desaparecido. Además, se está creando un registro de constructores en el Estado, que queríamos que fuera más exigente. Es un buen paso, porque lo que no podía ser es que cualquiera se diera de alta en Hacienda como constructor, cuando para ser electricista o fontanero exigen una formación. Eso no hacía bien a nadie. Nuestro colectivo es el primer interesado en reglarlo. La Pimeef también ha luchado bastante para que haya una normativa y no sea constructor cualquiera.
—Se ha producido un aumento significativo, aunque usted dice que no es suficiente, en rehabilitación. ¿Qué se está rehabilitando?
—Se están haciendo pequeñas obras de ampliaciones de casas. En el casco antiguo, sustituciones de forjados y pequeñas reformas interiores. Ha subido bastante, un 33%, pero es muy bajo. Respecto al casco antiguo de Ibiza, se está intentando que la burocracia sea más ágil, pero ha habido un tapón bastante importante en los últimos 10 años. Se plantea una revisión del Pepri. El Pepri siguió un camino y hay que seguir hacia adelante: nos estamos dando cuenta de que el sistema se ha de agilizar. Hace ocho años, para que te dieran una licencia para rehabilitar una casa podías esperar un año. Eso no es viable, pues la degradación allí es grande y hay casas que ya no aguantan y, por tanto, tiene que haber intervenciones rápidas.
Las salinas de Formentera (Notas de historias y mitos)
No es menos curiosa la referencia que los textos antiguos hacen a la rica fauna de las primitivas salinas que, como sucede hoy, estaban pobladas de aves
Cuando en alguna otra ocasión aventuré como plausible la temprana explotación de las salinas pitiusas por parte de los púnicos, no fue porque uno tuviera en su momento ganas de inventar –aunque no hubiera estado mal ni hubiera sido descabellado, teniendo en cuenta que las hipótesis para cubrir lagunas históricas han sido siempre un buen motor de las arqueologías–, sino porque todos los indicios que los fenicios y cartagineses nos dejaron en sus industrias, en su comercio, en su gastronomía y en su pertinaz asiento marino, insisten siempre en confirmarlo.
IBIZA | MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ
Sabemos, por ejemplo, que los fenicios fueron los primeros en observar que el atún rojo, en la época de desove, se colaba en nuestro mar desde el Atlántico, frente a su factoría de Gades, para subir inmediatamente por toda la costa mediterránea y pasar, precisamente, como lo hace todavía hoy, por el sur de Formentera, alcanzando después, entre Túnez y Sícilia, su camino hacia el oeste. Y sabemos también que, en todas sus factorías y bases, los púnicos establecieron las ventajosas pesquerías y almadrabas que en siciliano se conocen aún como tonnaras, tal y como pueden verse en la pequeña ciudad costera de Bonagia, al norte de las salinas de Trapani, y también en la isla de Favignana. Pero no es sólo eso. Porque hace 2.000 años, Esquilo describe con detalle la destrucción de la armada persa por parte de los griegos y la compara con la matanza que supone la pesca de los atunes, que ya entonces se cercaban y arponeaban, mientras los imponentes peces se revolvían y luchaban por sobrevivir en las aguas que se tornaban rojas y negras con su sangre.
Y si queremos un aprovechamiento industrial más específico del uso que los púnicos hacían de la sal, sólo tenemos que acudir –además de a su exclusiva producción de garum, residuos de pescados macerados en sal– a su segunda actividad más importante y valorada, sus famosos tintes que Plínio el Viejo, en su ´Historia Naturalis´, describe en su elaboración con todo detalle a partir del múrex o cornet que tan familiar es en nuestros litorales: «Los hombres trabajan el murex vivo que, al morir, descarga un precioso fluido que circula por una blanca venilla de su cuerpo. Machacada con mano experta la concha del caracol, por presión, se obtiene su jugo que, cuando suma la cantidad suficiente, se deja tres días en sal, en una proporción de medio litro por cada 45 kilos, sin olvidar que, cuanto más fresca es la sal, más vivo será el color resultante. A continuación, en un recipiente de plomo, la mezcla se calienta en agua mediante pequeños hornos y así se liberan las adherencias de carne que hubiesen quedado; finalmente, se filtra el líquido que queda en el caldero y, a partir de aquí, los tintoreros calientan el producto resultante que ya es la preciada púrpura púnica».
Y no es menos curiosa la referencia que los textos antiguos hacen a la rica fauna de las primitivas salinas que, como sucede hoy, estaban pobladas de aves. Pero eso sí, se trata de citas que pueden herir la sensibilidad de los delicados ecologistas de hoy, pues aquellos estanques fueron, además de explotación salinera, cotos de caza, razón de que los pájaros tuvieran entones más sobresaltos que los que tienen hoy. El caso es que las primitivas salinas ya conformaban un habitat incomparable de aves migratorias, cigüeñuelas, garcetas y flamencos, cuyo color rosado, según se creía, se potenciaba con las gambas y gambines que encontraban en la salmuera. El problema es que tanto púnicos como romanos tuvieron aquellas aves como delicioso manjar y apreciaban como bocado exquisito la lengua del bellísimo flamenco. Y como prueba, aquí les paso la receta que en el siglo I a.C. nos deja Apicio y que, dada la protección que hoy tienen las aves, no puedo aconsejarles: «Se despluma el flamenco, se lava y se dispone al fuego, bien troceado, en un recipiente de buen tamaño al que se añade agua, sal, eneldo y un poco de vinagre. Cuando está medio cocinado, se añade un manojo de puerros y cilantro para que siga cociendo. En un mortero, se machaca pimienta, menta, ruda y comino, se humedece con otro poco de vinagre, se añaden dátiles y esta mezcla se incorpora al caldo de cocción, espesándose con almidón y vertiéndole por encima un poco de defrutem – vino levemente salado y picante– para darle un último sabor y color, con lo que el flamenco ya puede servirse». Y para acabar de forma menos truculenta, encontramos una referencia singular a la flor de sal, el preciado producto que muy pronto conseguiremos en las salinas de Formentera y razón del interés que hoy nos despierta, pero que, muy probablemente, puede ser algo mucho más antiguo de lo que creemos, pues ya en el siglo II a.C., Catón nos ofrece instrucciones para elaborarla en su magna Agricultura: «Se llena un ánfora sin cuello de agua limpia y se deja al sol. Sobre ella se dispone un cedazo con sal normal que se agita y se vuelve a llenar repetidamente varias veces al día, hasta que pasan dos jornadas sin que se disuelva la sal, momento en el que se hace la prueba de arrojar un huevo o, mejor, una anchoa seca: si flota, la sal ya está preparada para macerar y salar carnes, pescados y quesos. A continuación, se dispone esta salmuera en recipientes o fuentes de hornear al sol y se deja reposar hasta que cristalice. De este modo se consigue, finalmente, la flor de sal. Cuidando, eso sí, con cielo encapotado y por la noche, de no dejar los recipientes en el exterior».
Finalizan en el plazo previsto las obras para mejorar las infraestructuras en Portinax
IBIZA | MARÍA HERNÁNDEZ
Las obras de supresión de barreras arquitectónicas y mejora de alumbrado de Portinax han concluido en el plazo previsto de cuatro meses, según informó ayer el Ayuntamiento de Sant Joan.
Estas dos iniciativas están incluidas en el PlanE, financiadas por el Gobierno central y, en este caso, destinadas a mejorar las infraestructuras de distintos núcleos urbanos de la localidad. En total son cuatro los proyectos que presentó el Consistorio a esta convocatoria, presupuestados en 919.000 euros y para los que se ha contratado a 51 personas.
Antoni Marí Marí mostró satisfacción «porque estas labores se hayan terminado en plazo» y lamentó los perjuicios que «hayan podido causar». Además, aseguró que «la mejora de la iluminación que hemos logrado en Portinax y el ahorro enegético que supone han hecho que merezcan la pena».
Un jurado que decide siempre por consenso
IBIZA | REDACCIÓN
La independencia, la pluralidad y la representatividad del jurado es una de las claves del prestigio que ha alcanzado el Premi Illes Pitiusas como expresión de un reconocimiento cívico a las personas y entidades que han destacado por méritos diversos en la sociedad de Ibiza y Formentera.
El jurado de los premios, que cambia cada año, es el encargado de examinar los méritos de todos los candidatos presentados o de formular sus propias propuestas. Aunque las bases del Premi Illes Pitiusas prevén un sistema de votaciones para dirimir discrepancias entre los miembros del jurado, nunca, en ninguna de las ediciones del premio, ha tenido que recurrirse a esta fórmula. La elección de los premiados se ha producido siempre por unanimidad, con un consenso absoluto sobre los méritos y la idoneidad de las personas y entidades elegidas.
La relación de las personas que han tenido ocasión de formar parte del jurado de los premios avala el rigor con que se efectúa cada año la elección de los galardonados.
El PP critica las deficiencias del PGOU y Vila dice que son mínimas
La oposición asegura que contiene «bailes de cifras» y que no incluye la evaluación de impacto ambiental del nuevo suelo urbano de sa Jovería. Torres dice que los errores, «mínimos», no impiden su aprobación
IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
El PP de Vila acusó ayer al equipo de gobierno de estar «alargando innecesariamente» la aprobación del PGOU porque «contiene errores de base y bailes de cifras», unas acusaciones que negó el concejal de Urbanismo, Vicente Torres, que asegura que los fallos que contiene el plan «son mínimos» y que no impiden su aprobación «sino que ésta sigue el trámite que corresponde en este momento».
El debate surgió durante la celebración del pleno, cuando tocó discutir las respuestas y aclaraciones que ha enviado Vila a la Comisión Balear de Medio Ambiente (CBMA) en relación al estudio de impacto ambiental del nuevo PGOU de Vila. «Se trata de cuestiones de carácter técnico y muy puntual, en algunos casos pequeños errores detectados en el documento y en otros casos son aclaraciones a dudas planteadas por la comisión», explicó Torres, un argumento que no convence a la concejal de la oposición Virtudes Marí que considera «muy graves» algunos de esos fallos, que a su juicio demuestan «la escasa importancia que se le da al estudio de impacto ambiental a pesar de que el equipo de gobierno lo conforman personas que se hacen llamar ecologistas». Así Marí, explicó que a pesar de que la comisión solicitó al Ayuntamiento la ampliación de estudio de impacto ambiental de manera que evalúe las modificaciones introducidas en el PGOU, como el nuevo suelo urbano de sa Jovería, «el Ayuntamientno sigue sin hacerlo porque la evaluación de impacto ambiental que han remitido a la CBMA es la del suelo urbano que había en 2005 (un 49,5 por ciento del total del municipio) mientras que en la actualidad es un 52,45 por ciento del municipio, al incluir la parcela de sa Joveria», explicó.
Sin embargo, el concejal Vicente Torres aclara que en la respuesta del Ayuntamiento a la CBMA los técnicos municipales dejan claro que «todas las modificaciones introducidas se han sometido a evaluación de impacto ambiental, en particular las referidas a los cambios de clasificación del suelo, como es el caso de sa Jovería» . Torres subrayó que la CBMA «no dice que el PGOU sea inviable ni que haya que suprimir una unidad de actuación, sólo solicitan que se hagan una serie de aclaraciones como que hay que incluir un suelo urbano y su evaluación de impacto ambiental». (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas | Viaje Ibiza
