EasyJet reduce vuelos a Ibiza en septiembre
La compañía aérea EasyJet, una de las más importantes que enlazan Ibiza con destacados aeropuertos emisores de turistas, dejará de operar con la isla de forma escalonada desde la próximo semana y hasta mediados de septiembre. De este modo, los cuatro enlaces semanales que ahora unen Liverpool y Bristol (Gran Bretaña) con Ibiza se interrumpirán el 13 de este mes. El vuelo semanal con Belfast se cancela hoy mismo. El trayecto con la localidad francesa de Lyon ya ha terminado y el que opera con la británica de Glasgow finaliza también hoy mismo. Lo mismo sucederá con la conexión con Bilbao. En cuanto a los vuelos de EasyJet con Madrid, de los dos o tres vuelos diarios que había hasta ahora se pasará, a partir de la próxima semana, a uno solo. El presidente de la patronal hotelera pitiusa explica que los turoperadores le habían asegurado al inicio del verano que no recortarían plazas durante todo el mes de septiembre y se mostró muy preocupado por la evolución del tramo final de la temporada. | J. Ll. F.
El PSOE de Santa Eulària denuncia el mal estado de algunas calles de Jesús
IBIZA | REDACCIÓN
El grupo municipal socialista de Santa Eulària denunció ayer el mal estado en el que se encuentran varias calles de la urbanización Can Lluis de sa Rota de Jesús, donde los arbustos «sobresalen e invaden» parte de las vías y hay acumulación de tierras que, cuando llueve, son arrastradas por la zona.
Según el portavoz del grupo socialista, José Luis Pardo, la respuesta del equipo de Gobierno que obtienen los vecinos, «que pagan una elevada suma anual para limpieza», es «el silencio». «Hace más de dos años que estos vecinos no saben lo que es que la empresa encargada de la limpieza del municipio pase por sus calles; ahora bien, sí que les hacen llegar los recibos por sus servicios», dijo Pardo, que consideró que el Ayuntamiento «ningunea» a estos vecinos.
Margalida Marí: «Está resultando muy difícil poner en marcha nuevos colegios»
IBIZA | MARTA TORRES
—¿Cómo se plantea el inicio de curso este año?
—En general, comienza bien. Hay mucha gente implicada, alumnos, profesores, personal no docente, familias… pero dentro de lo que cabe y de la situación general creo que será un inicio de curso tranquilo.
—¿Qué diferencias hay entre este inicio de curso y el pasado o el anterior?
—Hace dos años acabábamos de llegar. Tenía una sensación de falta de control, de no haber aterrizado. Ahora es volver a poner en marcha lo que ya estaba funcionando, de manera que hay una sensación de tranquilidad, las cosas se han ido previendo, que creo que es lo más importante. Hay tranquilidad en la conselleria y en los centros.
—Un año más la falta de centros ha obligado a habilitar aulas prefabricadas para poder escolarizar a todos los niños. El PP les ha acusado de falta de imaginación.
—Deberíamos tener las aulas que faltan desde hace muchos años. No se trata de este curso, ni del pasado, ni del de hace dos años ni cuatro. Las escuelas que hacen falta en Vila y Sant Antoni deberían estar hechas ya, pero no lo están y hay que dar soluciones. Yo tengo una visión de docente, porque es lo que soy, y la prioridad es el buen funcionamiento en el centro y las aulas, y es en lo que pienso. En el caso de Vila, el año pasado se había planteado la posibilidad de las aulas prefabricadas porque pensábamos que harían falta y sorprendentemente no fue así. Este año nos ha pasado al revés. El número de solicitudes ha aumentado y había que dar una solución. Si fuera posible hacer una escuela en tres meses, se hubiera hecho, pero como no lo es, ha habido que habilitar el espacio de los Multicines. Creo que lo que de verdad dificulta el funcionamiento de un centro son los parches: desdoblar grupos y ocupar bibliotecas y comedores. No es una buena solución. La experiencia de Sant Antoni del año pasado ha sido magnífica y nos ha animado. Hay que repetir que no son los barracones de Portal Nou. Son prefabricados y son temporales, pero tienen todos los servicios principales necesarios, incluso más que algunos centros. Lo que tenemos que hacer es trabajar para que sea temporal.
—En 18 años en Vila no se ha construido una escuela que aumente el número de plazas. ¿Cómo se entiende?
—Es difícil de justificar y dificulta la escolarización del alumnado. Creo que en el fondo es un cúmulo de situaciones y dificultades que se han ido sumando. Quiero pensar que con la entrada en vigor del PGOU y el estudio de detalle que ya se ha publicado sobre Sa Bodega y Poeta Villangómez se pondrá punto y final a estos 18 años y comenzaremos una nueva etapa en que las necesitadísimas infraestructuras educativas de Vila comiencen a funcionar porque la verdad es que está resultando muy difícil ponerlas en marcha. A partir de ahora habrá un antes y un después, si no, la situación será difícil. Precisamente, para no estar cada año con la angustia de no saber si podemos dar respuesta a todas las solicitudes se ha creado con prefabricadas el centro nuevo de es Pratet, que no se ha ubicado en es Pratet. Mientras no se acaben las nuevas escuelas, quien esté al frente de la delegación no sufrirá por la falta de plazas.
—¿Dónde se ubicará este centro?
—Depende. En el primer solar que ceda el Ayuntamiento. Primero se habló de es Pratet, al lado de la plaza de toros, después de Sa Joveria, junto al nuevo hospital. Cualquiera de los dos es bueno.
—No se ha construido un colegio en Vila desde hace casi dos décadas, pero con el nuevo Sa Graduada todo fue muy rápido. ¿Hay alguna explicación más allá de que al Ayuntamiento le convenía para sacar adelante el proyecto Ibiza Centre?
—Lo desconozco. Cuando se planteó esta problemática yo estaba de profesora y lo viví a años luz. Cuando llegué aquí el centro estaba acabado, cerrado y a punto de abrir. Nos preocupamos de que se pusiera en marcha, pero más allá de eso, sinceramente, no sé nada.
—Después de nueve meses fuera del colegio, cuando los profesores han ido a volver al Vara de Rey se han encontrado con que estaba igual que cuando se marcharon. El Ayuntamiento ha acusado a la conselleria y Educación ha dicho que era cosa del Consistorio.
—Deberíamos haber sido más ágiles en la gestión de la remodelación del centro. Ha llegado el inicio de curso y no estaba solucionado. Existía el compromiso del Ayuntamiento de hacer una inversión importante en la parte antigua para arreglar algunos problemas derivados de los años que tiene. Ha habido una falta de previsión, pero he ido y he visto que había una brigada de la constructora y del Ayuntamiento trabajando. Me molesta el cruce de acusaciones entre instituciones. Me hace sentir ridículo. De lo que se trata es de remangarnos para que cuando llegue el día 11, que es cuando entran los alumnos, esté todo listo y dejarnos de miserias. He visto a todo el equipo remangado colocando mesas y sillas, y esa es la parte más destacable de todo este problema y enfrentamiento. Mientras las instituciones no nos ponemos de acuerdo, el profesorado hace lo posible para que el centro esté en marcha el 11 de septiembre. A ver si todos tomamos ejemplo.
—Además de las del Ayuntamiento de Sant Antoni también fueron muy polémicas las palabras del concejal de Urbanismo de Vila, Vicent Torres, que comparó la situación de la educación en el municipio con un bocadillo que estaba lejos de acabarse. ¿Hace falta que los ayuntamientos conozcan de verdad la situación?
—Conocer, creo que la conocen, porque quien más quien menos tiene a alguien en un aula. Todos conocemos el funcionamiento. En realidad, después, la sociedad está contenta con las escuelas. Tenemos buenos profesionales y la gente reconoce la atención que se da. Por tanto, se trata de que las instituciones estén a la altura. Pero no sólo en educación, sino en todo. La ciudadanía es lista y puede ver qué funciona y qué no. Ya te he dicho que detesto enfrentarme con otras instituciones, se trata de colaborar porque la educación, después de la salud, es lo que debería hacer que nos implicáramos más todos, no sólo la clase política. No damos buen ejemplo a nuestros alumnos cruzándonos acusaciones, a ver si sabemos trabajar todos en una misma línea.
—¿Cuándo veremos la primera piedra de un colegio en Vila?
—Quiero pensar que todos los pasos difíciles se han superado y esta semana el Ayuntamiento me ha dicho que en septiembre empieza la licitación de las obras. Estamos hablando de unos meses para poder empezar las obras de la nueva Sa Bodega, cuyos dos grupos por curso nos irían muy bien [ahora tiene sólo uno], y de la ampliación de Poeta Villangómez.
—Un año más seguimos sin estrenar Conservatorio. Parece la Sagrada Familia de la educación pitiusa.
—Dicen que es un edificio singular. Y los edificios singulares tienen problemas singulares. Se está trabajando. Es verdad que parece que no se acaba nunca, pero es cierto, y lo digo porque paso por delante cada día, que se sigue trabajando y que cada vez está más adelantado. Este curso debería ser posible el traslado.
—Se está preparando el plan de infraestructuras educativas para 2010 y 2011 ¿Qué pide para las Pitiusas?
—Hace tiempo que se trabaja, pero no está cerrado. La prioridad es ampliar la escuela de Santa Gertrudis. No estaba previsto pero creo que es básico. Y, en cuanto en cuando se tengan solares, los nuevos centros de Vila. Esto es lo que corre más prisa. Existe el compromiso de construir una nueva escuela en Sant Llorenç que tendrá dos aulas para Infantil y tres de Primaria. Nos tenemos que plantear la necesidad de un nuevo instituto en Santa Eulària. Habrá que intentar que entre en el plan para no tener un Xarc como el de hace diez años. Los alumnos iban por las tardes y había un anexo que ahora forma parte del colegio Santa Eulària. La verdad es que no crece el número de alumnos y las instalaciones dan respuesta a la enseñanza obligatoria, pero no a lo que sería deseable en ciclos formativos.
—¿Cree que hay que hacer una discriminación positiva con las Pitiusas en el plan? ¿O la situación de falta de infraestructuras está igual de mal en Mallorca y Menorca?
—Algunas zonas de Mallorca tienen problemas. El plan de 2008 y 2009 hizo un esfuerzo importante al a hora de planificar infraestructuras nuevas para Ibiza y Formentera. Por algunos motivos, algunas de estas obras no se han hecho, pero muchas están en marcha. No recuerdo tantas obras a la vez como ahora. Y cuando digo en marcha me refiero a que se están poniendo bloques. Parece que falta mucho, pero es que el plan era muy ambicioso, yo, personalmente, estaba muy satisfecha de lo que habíamos conseguido. Con la construcción de todo lo que se había previsto para estos dos años, los problemas más graves de infraestructuras quedaban resueltos. Yo pensaba que las escuelas se hacían más rápido. A los dos años que se necesitan para la construcción hay que sumar los plazos administrativos. Llevamos muchos años de falta de previsión y ahora que estaban previstas ha habido problemas de ejecución. Al menos se ve la puerta al final del pasillo.
—Si no hubiera impedimentos urbanísticos y de espacio, ¿dónde colocaría los colegios nuevos?
—Sin ninguna duda, bien en medio de la calle principal de cualquier localidad. Estamos bromeando porque esto no puede ser. La evolución urbanística es la que es, aunque no siempre la que tendría que haber sido. Un colegio no son las cuatro paredes, es el equipo directivo, los profesores, las familias, el alumnado y, si me apuras, el entorno. Una escuela aislada del mundo que acoge tiene muchas dificultades de funcionar. Si forma parte del barrio, el barrio la cuida. El sitio de una escuela es bien en medio de la ciudad.
—Ha anunciado que habrá teléfonos portátiles en el aula.
—Ya hay escuelas que tienen portátiles y el sistema de aula móvil lo tienen institutos y colegios. Forma parte de un plan estatal para fomentar las nuevas tecnologías en los centros. Creo que esto no es urgente sino urgentísimo. A veces tienes la sensación de que el último lugar al que llegan las novedades tecnológicas es a las escuelas. Todos están con ordenadores y nosotros seguimos con pizarra y tizas. Es un desfase en el que hay que trabajar. Se está trabajando para pasar del aula de ordenadores al ordenador en el aula. Este plan prevé que los alumnos de quinto tengan un portátil en el aula. En Ibiza se inicia en Can Cantó porque ya tiene la instalación hecha, se llevan pizarras digitales y material para el alumnado. A lo largo del curso se irá introduciendo en los otros quintos de la isla.
—Contrasta con las escuelas que están pendientes de tener internet.
—Efectivamente. Hay que solucionar los problemas de conectividad de estas escuelas. Ahora es más fácil. Antes se necesitaba un cableado estructural. Una obra. Pequeña, pero una obra. Ahora se pone parte de cableado pero también wi-fi que no es tan largo ni costoso. Lo que no vamos a hacer es dar ordenadores a sitios en los que se no se pueda sacar el máximo provecho. Primero hay que dar los pasos necesarios, como la formación del profesorado que no está habituado a trabajar de esta manera. Hay un cierto miedo a usar las nuevas tecnologías. Se está trabajando en ello porque ven que es indispensable.
—¿Qué le gustaría poder decir el principio de curso de 2010?
—Siendo realistas, me gustaría poder decir que todo lo que está empezado, tanto de infraestructuras como de proyectos está acabado y que lo que no ha empezado está en marcha, porque siendo realistas, de este septiembre al que viene no estará todo acabado.
—¿Cómo se ha preparado para vuelta al cole?
—Como este año he tenido vacaciones, que no siempre es así, vengo con energías renovadas y ganas de trabajar por lo que de verdad me importa, que es la educación.
—¿Es verdad que le van a cambiar la consellera?
—¡Ya me esperaba esta pregunta! Conozco los rumores que he leído en la prensa, pero la vorágine del inicio de curso me deja poco lugar para darle muchas vueltas. Sinceramente, no lo sé, pero creo que es un muy mal momento para este planteamiento.
Las plazas de Dalt Vila
Para entender por qué son tan especiales estas plazas de Dalt Vila conviene recordar que estamos en una ciudad con casi tres mil años de historia que, desde sus orígenes no ha dejado de estar habitada
De la misma manera que una escalera tiene rellanos entre sus tramos apeldañados que dejan descansar, una ciudad escalonada como Dalt Vila salva su empinamiento con pequeñas plazas que permiten hacer alto y coger fuelle a quienes peregrinan hacia su vértice urbano. Esto explica que, dentro del recinto fortificado, además de las tres plazas principales que encontramos en los distintos niveles del itinerario habitual, –la plaça de Vila, la plaça d´Espanya o del Revellí y la plaça de la Catedral–, tengamos otras plazuelas o ensanchamientos –no importa que lleven nombre de calle y no de plaza– que pueden aliviar al visitante que asciende por callejas secundarias y menos transitadas del laberinto medieval.
IBIZA | MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ
Es el caso de la plaça del Sol, el carrer de Sant Josep, la plaça dels Desemparats, la plaça del regent Gotarredona y sa Carrossa. En todos los casos se trata de espacios recogidos, modestos y de medida humana, que diría Sert. Ámbitos de sencillas y sobrias edilicias que casan bien con la fortificación y con las casas que, muchas veces, como sucede en la plaça de Vila y en el carrer de Sant Josep, quedan adosadas a la muralla. Su modestia, sin embargo, no menoscaba su carácter, de manera que cada plaza es singular y distinta, un rincón acogedor que nace de la necesidad, de una caprichosa orografía y de constructores anónimos que, sin estudiar arquitectura, respetaban una estricta unidad de escala y armonizaban magistralmente la función y la forma.
Para entender por qué son tan especiales estas plazas de Dalt Vila conviene recordar que estamos en una ciudad con casi tres mil años de historia que, desde sus orígenes no ha dejado de estar habitada, lo que significa que sus moradores han levantado sus casas sobre los cimientos de otras más antiguas de las que aprovechaban sus sillares. Es por tanto una ciudad histórica en sentido literal, una ciudad construida por adición de sucesivas capas de habitación sobre un mismo solar. Una ciudad que tiene en sus edificios y en sus piedras su principal legado y su memoria. Una ciudad que por el aislamiento de su insularidad levantó murallas para protegerse y que se ha conformado por la conjunción de distintas culturas y pueblos. A partir de aquí, no puede extrañarnos que los arqueólogos digan de Ibiza que se parece mucho a una cebolla: a partir de un núcleo central y originario, la ciudad se ha construido añadiendo, en el tiempo, una capa tras otra. Este es el motivo de que, al dar hoy un golpe de pico, no importa dónde, aparezca un yacimiento que nos descubre los sucesivos estratos de su habitación, árabe, romana, cartaginesa o fenicia. Esta circunstancia explica también la idiosincrasia de la ciudad, algo que asoma especialmente en estas pequeñas plazas de su ciudadela que nos hablan de una Vila antigua, mediterránea y luminosa en la que vemos siempre un maridaje perfecto entre la piedra y la cal. Estas plazuelas de Dalt Vila nos hablan, en fin, en su configuración y en sus más nimios detalles, de su dilatada historia y de la vida cotidiana que se hacía en ellas: una fuente en la plaça de Vila nos dice que se solventó el problema de los aguadores que cada día subían desde la Marina cántaros de agua en un carrito que arrastraba un sufrido jumento; un saliente en un muro de la capilla del Salvador, en la plaça de la Catedral, nos descubre las arquerías que en tiempos tuvo la miranda y a cuya sombra existió un pequeño y bullicioso zacatín que abastecía a quienes habitaban la parte más alta de la ciudad; un túnel que atraviesa discretamente la muralla puede llevarnos a pensar en los avatares por los que pasaron los habitantes del recinto fortificado; y el enjalbiego de algunas casas puede descubrirnos, debajo de la cal, –tal como sucede en la plaça de la Vila– antiguos torreones o lienzos de muralla.
Hoy las cosas han cambiado mucho, pero la fisonomía de estas plazas se mantiene, de manera que en ellas encontramos indicios físicos suficientes –también los hay documentales– para rastrear la específica función que, dependiendo del momento y de su vecindario, en su día tuvieron. Algunas plazas, por ejemplo, tuvieron una clara función vestibular en las entradas del recinto amurallado, (Patio de Armas en el Portal de las Tablas y plaça del Sol en el Portal Nou). Otras son plazas de tránsito, lugares de paso, meros rellanos para recuperar el resuello y contemplar el paisaje del urbano empinamiento: es el caso de la plaça del Revellí o del Ayuntamiento que nos regala un privilegiado diorama sobre el mar. Y existieron también plazas de mercado como la plaça de Vila, dónde a mediados del siglo pasado todavía encontrábamos colmados, verdulerías, lecherías y carbonerías. Y en la cima de la colina alcanzamos, por fin, la plaza-santuario con nuestro templo mayor, culminación y destino final de la ascensión. Alguna otra plaza, cuando queda en una encrucijada de calles, puede tener, como la plaça dels Desemparats, una función de distribuidor. Y de la misma manera que algunas plazas pueden calificarse de domésticas o meras estancias –un buen ejemplo sería la plaça del regent Gotarredona, espacio recoleto que es una prolongación de las casas y un espacio dónde los vecinos hacen tanta o más vida que en los interiores–, existen otras plazas que podemos calificar de representativas, protocolarias o festivas, plazas que adquieren una especial relevancia en las celebraciones como, por Santa María y Sant Ciriac, ocurre en la plaça de la Catedral. Y así podríamos seguir. Lo importante, en cualquier caso, es leer el lugar, interpretarlo, ver qué nos dicen los edificios y las piedras. Porque a partir de la información que nos dan, podemos entender más y mejor la ciudad que hoy vemos y vivimos.
Denuncian competencia desleal entre los guías turísticos de Ibiza
IBIZA | C. MARÍ
Un miembro de la asociación de guías turísticos APIT ha denunciado ante el Colegio Oficial de Guías Turísticos de Balears la situación de conflicto que según dice atraviesa esta patronal con el otro colectivo profesional de la isla, Apitif, al que acusa de competencia desleal por ofrecer precios más bajos a sus clientes. La denunciante afirma que se está dando una «mala imagen de los profesionales de la isla» porque Apitif contrata a empleados no titulados como guías. En la denuncia se pide un órgano neutral dependiente del Colegio Oficial en Ibiza que vele por los intereses comunes de los guías turísticos.
Los comerciantes de Sant Antoni venderán el ´stock´ en sus tiendas
IBIZA | P. R.
La Asociación de Comerciantes de Sant Antoni ha preparado una campaña para poner a la venta en sus mismos establecimientos los restos de serie que se ofrecerán a precios rebajados. Se llevará a cabo en dos días los próximos 11 y 12 de septiembre, viernes y sábado.
Esta campaña, denominada Ruta de Stocks, está abierta a todos los miembros de la asociación. Los establecimientos adheridos lo anunciarán con un cartel en la puerta y en el interior se delimitará un espacio también señalizado, para vender los artículos que se ofrecen en rebaja.
El secretario de la asociación convocante, Joan Torres, descartó que la iniciativa pretenda boicotear la Feria de Stocks, prevista los días 12 y 13, y remarcó que «el mercadillo del Ayuntamiento sólo es para textil y calzado, mientras que nuestra campaña abarca todos los sectores del comercio».
Visita guiada a Ses Feixes de Talamanca
IBIZA | S. D.
La asociación Amics de la Terra Ibiza organiza una visita guiada a Ses Feixes de Talamanca el martes 8 de septiembre con la intención de poner de manifiesto las posibilidades de recuperación de estos humedales que, a nivel mundial, se encuentran en una situación crítica.
La visita, que contará con transporte gratis, comenzará a las 18,45 horas en el local de la asociación y durará hora y media. (Noticias publicadas en Diario de Ibiza) | Ibiza Moda | Guía Ibiza | Trabajo Ibiza | Ibiza Discotecas | Viaje Ibiza
