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Jueves, 12 de Julio de 2.007
Un mercante se hunde frente al puerto de Vila con 200
toneladas de carburantes
Eivissa | S. Parra
Un barco mercante de la compañía
Iscomar se hundió en la madrugada de ayer al chocar contra los bajos que rodean
el islote de es Dau Gros debido a un fallo humano, según reconocieron fuentes de
la naviera. Los 18 tripulantes y dos pasajeros pudieron abandonar el buque y
fueron rescatados por embarcaciones de Salvamento Marítimo. Tras poner a salvo a
los ocupantes, los servicios de emergencia desplegaron un amplio dispositivo en
previsión de que se vertieran las 200 toneladas de combustibles que tiene el
barco en sus tanques. A pesar de sus esfuerzos, una mancha de varios kilómetros
era visible desde Vila y llegó chapapote a Talamanca, sa Punta y el puerto.
El carguero `Don Pedro´ de la
naviera Iscomar se hundió sobre las cuatro de la madrugada de ayer después de
chocar con los bajos que rodean el islote es Dau Gros, a los pocos minutos de
zarpar del puerto de Eivissa con destino a Valencia cargado con 98 plataformas
de transporte de mercancías, dos camiones y cinco coches, informaron ayer
fuentes de la compañía.
El buque del tipo Ro/Ro (especializados en el transporte de carga rodada) había
hecho escala ayer en Palma y al anochecer entró en el puerto de Eivissa. A las
2,30 de la madrugada concluyó sus trabajos portuarios y 20 minutos después
iniciaba su salida.
Un cuarto de hora después, cuando se encontraba aproximadamente a kilómetro y
medio de la bocana del dique de es Botafoc, la embarcación chocó contra el
islote «debido a un error humano, por el cual siguió una ruta excesivamente
próxima al islote de es Daus», informaron desde Iscomar y confirmaron fuentes de
la Guardia Civil. La parte de babor de la proa impactó contra los bajos,
provocando una gran brecha en el casco y una importante vía de agua.
Según el testimonio de algunos de los 20 ocupantes de la embarcación, la nave
empezó a escorarse casi de inmediato, por lo que apenas dio tiempo de realizar
maniobras para mantenerlo a flote.
Tras dar la alarma, los remolcadores del puerto de Eivissa trataron de arrastrar
el carguero hacia una posición más apartada del canal delimitado por los islotes
de es Malvins y es Daus, una de las principales rutas náuticas de entrada y
salida al puerto, explicó el capitán marítimo, Jesús Valera.
La entrada masiva de agua tan sólo permitió desplazar el barco unos 300 metros
de su posición original, situada a un centenar de metros al suroeste de es Daus.
El navío quedó sumergido a 45 metros de profundidad y apoyado sobre su costado
de babor.
Sobre las 4,30 de la mañana llegaban a puerto los náufragos, siete de los cuales
habían tenido que esperar su rescate en el agua al no poder acceder a la balsa
salvavidas. Diez de ellos tuvieron que ser evacuados a Can Misses con
contusiones, hipotermia y ataques de ansiedad, aunque ninguno tuvo que quedar
ingresado en el centro.
Mientras las embarcaciones de Salvamento Marítimo se mantenían activas en la
zona, a las 6,30 horas llegaba el buque multiusos de Salvamar `Clara Campoamor´,
uno de los dos mayores de que dispone en el país el servicio de rescate.
Durante la mañana se desplegó un dispositivo anticontaminación con barreras
físicas y químicas para controlar un posible vertido de las 150 toneladas de
fuel y 50 de gasoil que llevaba en sus depósitos el `Don Pedro´. Poco después
del accidente aparecían en la superficie los primeros rastros de carburante, que
a lo largo del día formaron una mancha de varios kilómetros de longitud (en su
mayoría gasóleo, aunque también incluía restos de fuel) y que era claramente
visible desde Dalt Vila.
Fuentes de Salvamento Marítimo explicaban a las 16 horas que, aunque seguía
saliendo combustible, el vertido estaba controlado dentro de los límites creados
con la barreras skimmer, que también permiten succionar líquidos contaminantes.
El peligro de desastre ecológico en una zona incluida dentro del Parque Natural
de ses Salines, y ante el riesgo de que se vieran afectadas las playas, provocó
que Salvamento Marítimo desplazara buzos y técnicos en la lucha contra la
contaminación de sus Equipos de Operaciones Especiales procedentes de sus bases
de Castellón, Madrid y A Coruña.
Los buceadores de los Equipos Especiales realizaron durante la tarde dos
inmersiones que permitieron descubrir dos brechas importante en los depósitos de
combustible y una tercera en los conductos que abastecen al motor. Dos de ellas
fueron taponadas. En tierra, se dispusieron equipos para evitar que la mancha de
fuel y gasóleo que se dirigía a es Cap Martinet llegara a tocar tierra.
Hoy continuarán los trabajos de inspección del barco hundido y recogida del
vertido. Además, el capitán del barco deberá declarar ante la Policía Judicial
de la Guardia Civil.
Fuente: Diario de Ibiza |
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