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Sábado, 28 de Julio de 2.007
Formentera estudia cobrar por el fondeo
para financiar su gestión de Medio Ambiente
La nueva institución deberá
negociar con el Govern la posibilidad de cobrar a todas los propietarios de
embarcaciones que visiten la costa de la isla, «especialmente en el área del
Parque Natural de ses Salines»
FORMENTERA | PABLO RIVAS
El nuevo Consell de Formentera estudia establecer el pago de una tasa a los
propietarios de las embarcaciones que fondeen en las aguas que bañan la isla.
Con esta medida, el área de Medio Ambiente, departamento que soporta el gasto
más elevado en el nuevo Consell, busca autofinaciarse y disfrutar así de una
mayor autonomía económica. La futura reglamentación deberá ser consensuada con
el Govern Balear, que tiene las competencias en la gestión del Parque Natural de
Ses Salines, un espacio que tendrá una consideración especial en el futuro
sistema de cobro por el fondeo.
El Ayuntamiento-Consell de Formentera estudia establecer una tasa para el fondeo
de embarcaciones en la isla. Con este gravamen, el área de Medio Ambiente podría
hacer frente a uno de sus principales objetivos este mandato, esto es, «empezar
a autofinanciarse, porque si no lo conseguimos se va a generar una bancarrota a
medio y largo plazo», según explicó ayer la nueva concejala-consellera de este
departamento, Silvia Tur.
La primera fórmula que se estudia para conseguir la autofinanciación pasa por
«cobrar a los barcos por fondear en el área de Formentera, especialmente a los
que lo hacen en el ámbito del Parque Natural de Ses Salines».
Desde la conselleria se estudian diversas opciones concretas, como cobrar por
metros de eslora o establecer que la variable de pago se establezca en función
del número de personas que se encuentren a bordo de las embarcaciones, «pero
saber cuánta gente va en un barco es mucho más difícil de controlar». En
cualquier caso, el pago irá en función de los días de estancia en aguas de la
isla.
Para que esta iniciativa pueda llevarse a cabo, el Consell de Formentera deberá
negociar con la Dirección General de Biodiversidad del Govern Balear, desde
donde se gestionan las competencias del Parque Natural de Ses Salines, con el
fin de llegar a un acuerdo para la concreción de esta nueva tasa.
La regulación de los fondeos significaría también poder controlar el tráfico y
el número real de embarcaciones que el Parque Natural puede soportar. El pasado
año se instalaron un elevado número de boyas para evitar que los barcos lancen
sus anclas sobre las valiosas praderas de Posidonia Oceánica existentes en los
fondos marinos de esta zona protegida. Tur explica que precisamente este riesgo
es el que se pretende evitar con este plan, «que incluiría un mayor control
marítimo».
Regular el s´Estany des Peix
La regulación de usos de s´Estany des Peix es también prioritaria para la nueva
administración insular. Tur lamenta la situación de «parking descontrolado de
embarcaciones recreativas» en que se ha convertido y quiere hacer «un uso
sostenible» de este espacio. El objetivo es «evitar que los residuos resultantes
de las tareas de mantenimiento de los barcos acaben en s´Estany». Además, se
estudia la posibilidad de «instalar pantalanes para agrupar a todas las
embarcaciones, contando con la opinión de la asociación de usuarios» de esta
zona.
Otra de las iniciativas será «revisar el plan de condiciones de las concesiones
administrativas en materia de quioscos y hamacas», ya que «en la gran mayoría
del Estado español, y en especial en Balears, son los empresarios los
responsables del mantenimiento de las playas. Esto quiere decir -agregó la
concejala- que con nuestra excepción todo el mundo está pagando su limpieza y
aquí la estamos sufragando nosotros. Esto tiene un coste elevadísimo». En
opinión de Tur, «si tú eres concesionario y te beneficias de un espacio también
eres el responsable de mantenerlo limpio».
La regidora recalca que este asunto todavía está en fase de estudio y barajan
diversas fórmulas, como «una mixta, en la que sufraguen los costes empresarios y
administración». Para ello, la conselleria de Medio Ambiente tiene pensado
reunirse con cada colectivo «porque no se trata de imponer nada a nadie, pero sí
de hacer entender a la gente que esta situación es insostenible. Si la gente
viera los números se les pondrían los pelos de punta», advirtió.
El área de Medio Ambiente representa el mayor gasto del Ayuntamiento-Consell de
la isla, ya que gestiona la recogida de basuras, la transferencia de los
residuos a Eivissa, la limpieza de playas y la retirada de algas. Las
principales fuentes de ingresos vendrán de las iniciativas del Consorci
Formentera Desenvolupament y de la inyección de dinero que el Govern realice
cuando se aprueben los presupuestos del nuevo Consell.
El Consell quiere negociar la
compra del Teatro Pereira
EIVISSA| A. M. O.
El contrato de arrendamiento por 40 años con la propiedad, la familia Matutes,
caducó el pasado mes de mayo y ambas partes lo dan por rescindido
El Consell Insular iniciará negociaciones con la propiedad del Teatro Pereira,
la familia Matutes, para la compra de este edificio y destinarlo a uso público.
Marga Torres, consellera insular de Patrimonio, anunció ayer, tras la primera
reunión del Consell Executiu, que el convenio de arrendamiento del teatro por 40
años, que el equipo de gobierno del Consell presidido por Pere Palau firmó con
la familia Matutes en 2004, caducó el pasado 5 de mayo. En dicho acuerdo se
incluía una cláusula por la que el Consell Insular debía acometer en el plazo de
dos años -prorrogable uno más-, obras de rehabilitación en este recinto
cultural. Arreglos que nunca se llevaron a cabo.
Cartas
El pasado día 3 de julio, la propiedad remitió una carta al conseller de
Patrimonio en funciones, Joan Marí Tur, dando por rescindido el acuerdo por
incumplimiento de la cláusula y, por tanto, reclamando recuperar el uso de las
instalaciones. El nuevo equipo de gobierno del Consell volvió a recibir una
misiva de la propiedad el 18 de julio, según informó ayer la consellera insular
de Patrimonio. En la carta, la familia Matutes reiteraba su intención de
recuperar el Teatro al entender que el convenio de cesión de usos estaba
caducado. «El Consell también entiende que el convenio está rescindido, pero
pretendemos que el pueblo y las instituciones de la isla puedan disponer de este
bien para uso público; por eso hemos aprobado iniciar nuevas conversaciones con
los propietarios para su compra», comentó Marga Torres.
El Consell Insular no descarta que el Govern participe en la futura adquisición
del teatro. «Tenemos que buscar la manera de que no sólo pueda ser visitado como
bien histórico y monumental que es, sino que tenga un uso cultural, ya sea el
teatro de titularidad pública como privada», agregó.
Torres desconocía ayer si los presupuestos del Consell de este año incluían una
partida destinada a la rehabilitación de las instalaciones, tal y como se acordó
en su día en el convenio.
Iscomar y las administraciones se
enfrentan por más de 10 toneladas de baterías rescatadas del `Don Pedro´
La naviera asegura que informó de
la carga mientras que Govern y Consell dicen que supieron de su existencia por
los buzos. La compañía y los técnicos minimizan el peligro de los restos pero
Greenpeace prepara una denuncia
eivissa / palma | s. parra / agencias
Los equipos especializados que trabajan en la retirada de los elementos
contaminantes del `Don Pedro´ tienen previsto finalizar hoy la retirada
(iniciada ayer) de entre 10 y 15 toneladas de baterías de coches usadas que se
encontraban dentro de uno de los remolques que viajaban en el barco hundido. La
presencia de esta mercancía ha motivado que el Govern y el Consell hayan acusado
a la naviera de no declarar una carga que consideran peligrosa, si bien el
armador asegura que se informó a todas las administraciones.
La consellera de Interior del Ejecutivo autonómico, María Ángeles Leciñena,
lamentó ayer que su departamento no tuvo constancia de la presencia de las
baterías hasta el miércoles, cuando fueron descubiertas por buzos de Sasemar.
Por su parte, la conselleria de Medio Ambiente criticó que la Dirección General
de Calidad Ambiental y Litoral no fuera informada hasta el jueves. «La
conselleria ha solicitado a la naviera Iscomar la documentación sobre la carga y
tomará las medidas que marca la ley en temas de residuos peligrosos».
También la administración insular dijo ayer que no se había tenido constancia de
la carga de baterías, si bien la consellera Pilar Costa explicó que «no hay que
preocuparse porque se está extrayendo y se mantiene la vigilancia».
Por su parte, fuentes de Iscomar aseguraron ayer que «la presencia de la carga
de baterías la conocían todas las administraciones, porque cuando llevas este
tipo de materiales en los buques van clasificados y muy bien catalogados».
Días antes de tenerse constancia de esta carga, la empresa negó su existencia a
requerimiento de los periodistas. «Los técnicos no le dieron mayor importancia
porque el efecto contaminante es nulo. Si se hubiera dañado algún contenedor,
podría tener un efecto a muy largo plazo. Estamos hablando de cientos de años»,
añadieron.
Las mismas fuentes explicaron que las baterías usadas están recubiertas por una
película de plástico y agrupadas en pequeñas cantidades dentro de cajas también
de plástico. Estos depósitos, a su vez, iban dentro de un contenedor metálico.
Técnicos del dispositivo de emergencias afirmaron ayer que no habían tenido
constancia de la presencia de esta carga pero coincidieron en restar importancia
a su peligrosidad, puesto que el ácido sulfúrico se disuelve rápido en el agua y
el plomo de los bornes requiere de mucho tiempo para contaminar el fondo.
Por su parte, Greenpeace anunció que denunciará a Iscomar por «ocultar» el
traslado de las baterías «al estar consideradas como `residuos peligrosos´ por
la Unión Europea.
Por otro lado, WWF/Adena calificó de «urgente» el reflotamiento del buque por su
efecto sobre la posidonia.
Un avión regresa a Eivissa tras romperse
una ventana en pleno vuelo
EIVISSA | PEDRO PRIETO
Algunos pasajeros dijeron que el piloto les avisó de que iban a «amerizar»
aunque otras fuentes apuntan a que sólo efectuó un «descenso» para igualar la
presión. El vuelo aterrizó finalmente con normalidad
Los pasajeros del vuelo 1.154 de la compañía Flightline de Eivissa a Dublin del
pasado sábado vivieron momentos de pánico después de que el comandante les
anunciara que iba a efectuar un «descenso de emergencia» media hora después de
salir del aeropuerto ibicenco. Algunas fuentes señalaron que el piloto les dijo
que «iban a amerizar», si bien este extremo no ha sido confirmado. El avión
sufrió un problema de despresurización de la cabina después de que se rompiera
una ventana, según el testimonio de los pasajeros a los representantes de su
touroperador, Budget Tours.
El vuelo había partido de Eivissa sobre las once de la noche y tras media hora
de vuelo, según informa la compañía aérea, sufrió un brusco descenso de presión
en el interior el aparato -Flightline no precisa si se rompió una ventana-,
motivo por el que saltaron las mascarillas de oxígeno y el comandante decidió
volver al aeropuerto ibicenco. En ese momento, el más cercano era el de Reus,
por lo que fuentes aeroportuarias señalan que, en caso de emergencia, hubiese
optado por aterrizar allí.
La maniobra habitual en estos casos es efectuar un descenso rápido para igualar
la presión interior a la exterior. De hecho, los pasajeros relataron que el
avión empezó a volar mucho más bajo. El avión aterrizó con normalidad en Eivissa
una hora después de haber salido, tras comunicar el «incidente» a la torre de
control. AENA informó ayer de que no se había registrado ninguna emergencia esa
noche en el aeropuerto de Eivissa.
Los 140 pasajeros, todos ellos irlandeses, pudieron reemprender su regreso a
Dublin al día siguiente en un vuelo de Iberia, si bien muchos de ellos
necesitaron tranquilizantes para embarcar, ya que pasaron «mucho miedo»,
informaron fuentes del touroperador que les contrató el viaje.
Fuente: Diario de Ibiza
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